Una Venta de cuyo nombre nadie quiere acordarse

V.M.
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El histórico edificio, ubicado dentro del término municipal de San Clemente, y cuyos orígenes se remontarían al siglo XVIII, presenta en la actualidad un estado ruinoso

Fachada principal de la Venta del Pinar, en el término de San Clemente. - Foto: Mancha Ignota

Es un ejemplo del abandono al que en muchas ocasiones sometemos a nuestro patrimonio histórico-artístico, actualmente presenta un estado lamentable de conservación y apenas puede contemplarse desde lejos por la maleza que rodea al edificio. Situada junto a la N-301, la Venta del Pinar o Venta Vieja, como también se le conoce, es una de las últimas de tipología cervantina conservadas y se viene abajo sin que nada se haga al respecto.

Precisamente, hace unas semanas el Ministerio de Cultura respondía a la petición de Salvador González, profesor de Historia  del Arte del Centro de Adultos de San Clemente, que trasladó la necesidad de una actuación para salvaguardar este inmueble histórico, que se remontaría al siglo XVIII, y en esa respuesta se advierte que la rehabilitación correspondería al Gobierno regional y a los ayuntamientos del entorno.

En su escrito González destacaba que «no estamos ante un  tosco edificio cualquiera, sino que se trata de un inmueble rectangular de dos plantas, de estructura simétrica y con una bella portada renacentista en el centro de su fachada, la cual se prolonga majestuosamente sobresaliendo por encima del tejado, y que acaba coronándola con gracia, pero lo más evocador son sus dos imponentes portones traseros que dan acceso a enormes patios con dependencias para carruajes y caballerías; flanqueados por sendas sólidas paredes de piedra, que sobresalen perpendicularmente del perímetro tapial de los patios, articulan un entramado de maderos superpuestos, que todavía sostienen sendos tejados de planta rectangular que vierten aguas a sus cuatro lados, protegiendo los portones».

Como el propio historiador desvela la Venta está situada en el corazón de La Mancha, pegada a la Autovía A-43 y próxima a la AP-36. Sirvió de hospedaje a los viajeros y caballerías que surcaban la gran arteria de Madrid hacia Alicante, Murcia y Cartagena y a la vieja carretera de Ciudad Real a Valencia.

Tal y como se apunta en el blog Mancha Ignota, que también se hace eco del abandono que presenta, el Diccionario de Madoz  dejaba constancia que por ella pasaba la diligencia de Madrid a Valencia, y es descrita como «bien provista de víveres, con decentes cuartos y cuadras capaces» en el Diccionario Geográfico de España y Portugal, de S. Miñano  (1827). 

Puestos en contacto con el Ayuntamiento de San Clemente, la concejal de Patrimonio, Hacienda, Educación y Cultura, Elena Medina, aseguraba que «el principal escollo con el que nos encontramos es que estamos ante un edificio de titularidad privada y lo único que puede hacer el Ayuntamiento es requerir a los propietarios la conservación del mismo, otra cosas sería que el Consistorio tuviese la oportunidad de adquirirlo o que le fuera cedido».

Medina puntualiza que en los dos años que lleva el actual equipo de Gobierno no ha habido reuniones con los dueños y nadie se puso en contacto para una cesión, «por el contrario sí estamos interviniendo para salvaguardar el patrimonio de titularidad municipal, caso de la Torre Vieja, El Toril, el Teatro Viejo o las próximas actuaciones que llevaremos a cabo en la Plaza Mayor». 

Finalmente, la edil portavoz desvela que «este edificio tiene un nivel de protección parcial y sus propietarios tienen el deber de conservación sobre todo de la fachada, además está catalogado como propiedad privada de uso residencial». 

A la vista de su continuo deterioro todo parece indicar que, si nadie lo remedia, este histórico inmueble sólo será conocido dentro de unos años por  las fotografías que se conserven del mismo.