«A veces no se diagnostica el autismo hasta la adolescencia»

L.G.E.
-

La presidenta de la Federación castellano-manchega pide cribados en las revisiones habituales para que se detecte antes de que los padres sospechen

Gómez enseña las nuevas instalaciones en las que dan servicios de psicología, logopedia o formación laboral. - Foto: David Pérez

La presidenta de la Federación de Autismo de Castilla-La Mancha cuenta que tienen un asociado de Toledo con el síndrome de Asperger que trabaja como consultor informático. «Tiene una capacidad increíble para desarrollar su trabajo», subraya la presidenta, Cristina Gómez, «pero si en lugar de decirle que mire el número en un panel, le dicen que espere a que le llamen  y no le llaman, se puede estar nueve horas en una sala de espera». Algo que parece fácil a otra persona, puede resultar «todo un mundo» para alguien con autismo.
Mañana es el Día de la Concienciación del Autismo y para ayudar a visibilizar las necesidades que tienen estas personas, la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, visitó esta mañana las nuevas instalaciones de la Asociación de Personas con Autismo de Toledo, que pasa de 180 metros cuadrados a 800 en los que podrán avanzar en su nuevo servicio de capacitación socio-laboral y mantener los que dan de logopedia, atención a la familia, etc.
«Hay que explicar a toda la ciudadanía que el autismo tiene muchísima variabilidad, que ninguna persona con este trastorno es igual», expuso la consejera. Sánchez incidió en que desde el Gobierno están comprometidos a seguir avanzando en la detección precoz, la atención temprana y la disponibilidad de recursos específicos en el sistema educativo.
La presidenta de la Federación ve clave el papel de la detección temprana. Señala que es habitual que los primeros signos se puedan percibir a los dos años de edad, pero que eso varía dependiendo del grado de afección. «A veces se diagnostica bastante tarde, incluso cuando empieza la adolescencia, cuando se cambia de colegio», indica. Gómez recalca que eso es un problema porque «durante ese tiempo que no ha tenido tratamiento, es tiempo que se ha perdido y va en detrimento de la calidad de vida de esa persona en el futuro».
Por eso proponen que se hagan un cribado en las revisiones habituales de los niños para que se pueda detectar el trastorno del autismo incluso antes de que los padres tengan sospechas. Gómez señaló que además faltan estudios para saber cuántas personas tienen autismo en España. Los datos que manejan para la región es el de sus asociados, que llegan a 300 familias, y el de niños escolarizados, que ronda los 2.000. Se les escapan las personas que no están en el sistema educativo y las que se encuentran fuera de los movimientos asociativos.
También reivindica la necesidad de contar con una red de apoyo para su integración socio-laboral plena en puestos de trabajo ordinario. Gómez recordó que «tienen muchísimas capacidades». Así que hoy también es un día para tomar conciencia de que la sociedad no puede desaprovechar tanto talento.