COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Si se para se improvisa, y si se reabre... también

13/04/2020

Entre las recriminaciones al Gobierno por el Real Decreto en el que se decretaba la 'hibernación' de la actividad económica de aquellos sectores productivos no considerados esenciales y las críticas al Gobierno por la vuelta a la normalidad para aquellas empresas que tuvieron que parar que ha realizado el presidente del PP, Pablo Casado ha mediado la votación a favor de su grupo parlamentario en la convalidación de aquella norma en el pleno del Congreso de la semana pasada.

Esta actitud permite al líder de los populares criticar al Ejecutivo haga lo que haga y deja a los ciudadanos sin saber cual es su posición, si anteponen la seguridad de los trabajadores en sus puestos de trabajo o si prefiere que no se paralice la actividad económica. O si se decanta por ambas cosas a la vez según tenga que apoyar a uno u otro de sus presidentes autonómicos, que en esto -vaya contrariedad- mantienen posiciones distintas sobre la forma de proceder. Así, mientras el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo torcía el gesto por la 'hibernación', el presidente murciano, Fernando López Miras, era el primero del PP en solicitar el confinamiento total de la población y cerrar toda la actividad económica.

Antes de la aplicación de la 'hibernación' económica Pablo Casado se refirió sobre todo a que la medida había sido 'improvisada' y pidió que fuera el Estado quien asumiera el coste de paralizar la economía, al tiempo que afirmaba que el Gobierno se deslizaba hacia las tesis de Podemos. Diez días después de la adopción de aquella medida y cuando se cumplía el plazo para su levantamiento, el jefe de la oposición ha acusado al Gobierno de "imprevisión" al levantar la hibernación económica y de no garantizar la protección de los trabajadores, a pesar de que la fecha de la vuelta al trabajo estaba fijada en el propio real decreto y que se ha aprovechado la Semana Santa para causar el menor perjuicio a las empresas.

Aunque se ha repetido que ante esta pandemia no se debía oponer la defensa de la salud a la actividad económica, el PP no acaba de verlo claro y critica que el Gobierno no ha podido garantizar ahora que los trabajadores vayan con "todas las medidas de protección adecuadas", cuando antes de la 'hibernación', esta reclamación no figuraba entre sus prioridades.

En cualquier caso la protección y la seguridad de los trabajadores en sus empleos es una responsabilidad aque corresponde a las empresas. Los dirigentes de la CEOE reconocieron ayer que son muchas las empresas, sobre todo pymes, que no pueden garantizar las medidas de protección a sus empleados, quizá curándose en salud ante la posibilidad de que la reapertura de la actividad económica no esencial provoque un repunte de los infectados. "El suministro de test, mascarillas, guantes y gel y otros equipos es fundamental para garantizar la seguridad de trabajadores y para la puesta en marcha de la actividad productiva", dijo ayer el vicepresidente de la CEOE, Íñigo Fernández de Mesa, quién se mostró seguro de que las empresas que no puedan evitar los riesgos retrasaran su apertura, pese a las protestas generalizadas cuando se decretó el cierre. El Gobierno, como es lógico, asume toda la responsabilidad de las consecuencias de la vuelta a la normalidad productiva que había sido 'hibernada'.