APUNTES

Pedro Calvo Hernando

Escritor y periodista


Ser Suárez no se hereda

En medio del guirigay de la campaña electoral se han producido unos lances con el hijo de Adolfo Suárez que nos han dolido a los que reconocemos justamente los méritos y el legado del primer presidente del Gobierno de la democracia. Adolfo Suárez Illana ha demostrado no entender ni una palabra de lo que hizo su padre en el tiempo que tuvo en sus manos el motor de la naciente democracia española. El dolor que produce lo sucedido lo han experimentado tanto los que votaban al fundador de UCD como muchos que no lo votaron nunca pero que reconocieron y reconocen la obra que llevó a cabo. Y el presidente del actual PP se ha columpiado con sarcasmo por su participación en los errores de Illana. 
Y no quiero pensar en la tristeza del Suárez fundador desde allí donde se encuentre, al ver cómo su hijo o no entiende nada o entiende demasiado. Es del todo incomprensible que Illana se haya echado en brazos de un partido que representa todo lo contrario de lo que representó su padre. Por respeto al presidente Suárez, nunca debió echarse en brazos de un partido que significa todo lo contrario de lo que su padre representó. Aunque solamente fuese por respeto y por fidelidad a su memoria. 
No me importan nada las historias que se cuentan sobre las desavenencias de los actuales miembros de la familia o aledaños del fundador Suárez, con el que tuve una excelente relación y al que a lo mejor lamento no haber votado nunca, pero esa historia no me interesa ni por supuesto le interesa a nadie. Lo que sé es que sin Adolfo a lo peor no hubiéramos llegado o avanzado en la democracia española del modo en que lo hicimos. Este hombre se ganó un puesto indiscutible en la historia española y eso no se lo quitará nadie. Lo que deseo es que su hijo recapacite con seriedad y que un día dé marcha atrás en su erróneo recorrido y se alinee en el camino de su padre. Lo deseo con toda sinceridad. 
Lo deseo también para restar tristeza al significado de esa frase tremenda de Pedro Sánchez al comentar la actitud de Illana, la frase de "Ser Suárez no se hereda". Si el hijo se diera cuenta de la gravedad de su actitud, todos saldríamos ganando algo. Pero sobre todo ganaría él, que recobraría los vínculos con Suárez, que considero perdidos y maltratados. Yo creo que Illana tendría que haber sabido interpretar el significado de su fracaso hace unos años, cuando intentó ser elegido presidente de Castilla-La Mancha. 
El 28 de abril y el 26 de mayo este país va a intentar salir del atolladero en que se encuentra. El recuerdo y el respeto a Adolfo Suárez deben contribuir a que haya un buen desenlace de estas difíciles pruebas. Creo que sería buena cosa que todos los españoles tuviéramos presente ese recuerdo y ese respeto para que ambas cosas nos ayuden a encontrar mejor el camino que parece perdido. Confío y muchos españoles confían en que vamos a salir del atolladero. Entre otras cosas porque no podemos prolongar ni un día más la situación de la que debemos salir en esa doble jornada electoral que ya se nos acerca. 
Sé perfectamente que la empresa está llena de dificultades, por lo que es necesario que nos exijamos fuerza y decisión todos los españoles que amamos a España, que no son forzosamente los mismos que declaran insistentemente ese amor, pero basado en fórmulas y afirmaciones muy poco presentables. Que Dios nos oiga y que el espíritu de Suárez, desde allá donde se encuentre, nos eche una mano. Enseguida lo sabremos todo.