MIS RAZONES

Pilar Gómez


La única vía para salvar a España

03/05/2020

Todavía sumidos en pleno combate sanitario contra la Covid-19 (aún una media de 300 muertos diarios), se confirman las previsiones más funestas sobre nuestra realidad económica. El hundimiento de España ya no es un presagio sino una espantosa realidad. La previsión oficial que el Gobierno de Sánchez ha enviado a Europa no puede resultar más desoladora. Hundimiento del PIB en torno a un 10%, la deuda saltará del 95 al 115% y el desempleo rozará el 20%. Algunos organismos como la AIREF, consideran que incluso estos datos  pueden resultar optimistas.
España está al borde de la quiebra, la situación más espantosa de nuestra reciente historia, con unos datos demoledores, mucho peores que la media europea. No es eso lo peor. Los que del segundo trimestre serán aún más horribles y demoledores. Un escenario de pesadilla, ante el que tan sólo cabe una respuesta: Las dos fuerzas mayoritarias del Parlamento han de sentarse y alcanzar un acuerdo para evitar que nuestro país se precipite por el abismo. Es el único camino, aunque Pedro Sánchez, en brazos de Pablo Iglesias, se niega a asumir su condición de máximo responsable de la situación y, por tanto, de buscar una salida sensata y razonable al tremendo estropicio.
Millones de personas se verán dramáticamente afectadas por una oleada espeluznante. Parece que Sánchez es ajeno al sufrimiento de sus compatriotas. Sigue empeñado en mantener su coalición con Podemos, un partido que pretende dinamitar nuestra Constitución, marco de cuarenta años de convivencia, prosperidad y democracia, y establecer en nuestro país un régimen chavista.
El PP ha dado muestras permanentes de tender la mano, de abrirse a negociar, de asumir la responsabilidad que le ha tocado en este terrible trance el ser el primer partido de la oposición. Sánchez no quiere. Lo que nos conduce, inevitablemente, a buscar un rescate, que será duro y riguroso, en Bruselas, poco sensible a prestar cualquier otro tipo de ayuda a un Gobierno comandando por un equipo de comunistas. La palabra ‘rescate’, siempre rigurosa e inquietante, sin Sánchez en el Gobierno, sonaría mejor.