Las biólogas Chory y Díaz, Premio Princesa de Investigación

EFE
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Las biólogas Chory y Díaz, Premio Princesa de Investigación - Foto: FPA

Las especialistas en organismos vegetales y estudiosas del impacto de la crisis climática, han sido galardonadas por su labor científica y técnica y su defensa de la diversidad ecológica

La estadounidense Joanne Chory y la argentina Sandra Myrna Díaz, especialistas en biología vegetal y estudiosas del impacto de la crisis climática, han sido reconocidas este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2019.
El jurado ha decidido distinguir a ambas biólogas por sus "contribuciones pioneras" al conocimiento de la biología de las plantas, que son "trascendentales para la lucha contra el cambio climático y la defensa de la diversidad biológica". El trabajo que desarrollan ambas biólogas por separado las ha situado en la vanguardia de nuevas líneas de investigación en torno a la crisis climática y sus efectos.
Joanne Chory, nacida en Methuen (Estados Unidos) en 1955, ha centrado su campo de investigación en el estudio de los mecanismos que regulan el funcionamiento de las plantas, desde el nivel molecular hasta el celular, así como las reacciones de estas a condiciones ambientales de estrés. Para llevar a cabo sus investigaciones ha utilizado un organismo modelo, la Arabidopsis thaliana, que ha desvelado aspectos relevantes sobre los genes implicados en funciones como la sensibilidad a la luz, las hormonas que regulan el crecimiento de la planta y la respuesta ante el estrés hídrico. Son especialmente reconocidas sus aportaciones sobre el papel del fitocromo, una proteína vegetal sensible a la luz roja e infrarroja, y la corregulación de genes que participan en la fotosíntesis. También estudia el desarrollo de plantas capaces de absorber hasta 20 veces más dióxido de carbono del aire que las normales.
Lidera un proyecto de investigación que lucha contra el calentamiento global a través de la optimización de la capacidad natural de las plantas para capturar y almacenar el dióxido de carbono y adaptarse a distintas condiciones climáticas, utilizando para ello las técnicas de edición genética más innovadoras, como la CRISPR.

Por su parte, Sandra Myrna Díaz, nació en Bell Ville (Argentina) en 1961 y es una referencia científica en el área de la ecología y especializada en botánica.
Ha participado en el desarrollo de una herramienta metodológica para cuantificar los efectos y beneficios de la biodiversidad de las plantas y la ecología vegetal de los ecosistemas y su aprovechamiento humano en forma de combustible, materiales, medicinas, tintes, alimentación, protección hídrica y otras aportaciones. También estudia el papel de la biodiversidad para contrarrestar el cambio global, por ejemplo, mediante el secuestro de carbono atmosférico.