TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


El miedo

Por primera vez en mucho tiempo (tal vez podamos situar ese «mucho tiempo» en Ronaldinho, Rijkaard, el 'nacimiento' de Messi… 2005, 2006 a lo sumo) el socio del Barça acudirá hoy al Camp Nou con miedo. Miedo real. Hasta hoy y durante casi tres lustros se ha sentido seguro en su madriguera, de descomunales dimensiones y en la que los rivales siempre jugaron atemorizados o incómodos o sometidos o las tres cosas al mismo tiempo. Pero hoy, por lo que sea, el 'forofo' tomará asiento con el gesto torcido.

La realidad de la Liga es que el Barça es líder a pesar de todo… y esa realidad es aún más inexplicable en Europa: mereció perder en Dortmund pero Ter Stegen hizo milagros; mereció perder ante el Inter, pero Ter Stegen primero y Suárez después hicieron milagros; mereció perder los dos partidos ante el sorprendente Slavia de Praga, pero, ya saben, Ter Stegen 'blablabla'… Y ahí los tienen, con ocho puntos y no con cero, con malas sensaciones pero decentes resultados, con pobre fútbol pero burocrática eficacia, con aficionados 'mosqueados' pero cierto oficio.

El fútbol rara vez vive de procesos lógicos, vale. Sin embargo, hay constantes que se repiten y una de ellas es que caminar en el filo de la navaja siempre tiene un final doloroso: el Barça más mediocre puede ganar partidos porque tiene futbolistas excepcionales (Messi a la cabeza: puede abandonar el campo con la pelota en las manos -un 'hat trick'- en un día paupérrimo), pero la norma es que jugando mal estás más cerca de la derrota que de la victoria. El Dortmund no está en su mejor momento (sexto en Alemania) y el Inter sí da cierto miedo (segundo en Italia, a uno de la Juve). El aficionado azulgrana ya ha hecho sus cuentas: no ganar hoy es sinónimo de asomarse al precipicio y ponerse a hacer equilibrios.