CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


La cosa empieza a moverse

Sánchez inicia su ronda de conversaciones en Moncloa con Pablo Casado, Ana Pastor vuelve a ocupar –por poco tiempo- su despacho del Congreso, la Justicia da luz verde a Puigdemont para que se presente candidato al Parlamento Europeo, Feijóo y Herrera hacen unas declaraciones sobre lo que ocurre en su partido que hay que leer entre líneas para comprender que no comparten la estrategia que impuso Pablo Casado, y algo de razón deben tener cuando el resultado está muy lejos de alcanzar el objetivo marcado… y todos los políticos que no han sido llamados a Moncloa por independentistas o por extremistas, han iniciado ya sus críticas hacia el presidente in pectore que ha decidido no reunirse con aquellos a los que no considera políticos adecuados para hablar de cómo debe ser España.

Sánchez y Casado mantuvieron las formas y pasaron página, por lo menos ante la prensa, de la etapa negra en la que se llamaron de todo menos bonito. Sobre todo Casado, que dedicó al presidente calificativos como golpista y felón. Analizaron los dos los puntos en los que sería conveniente ir de la mano, ya que Sánchez sabe perfectamente que no va a contar con los votos del PP para la investidura, pero sí es posible que puedan sacar adelante posiciones conjuntas ante la UE, apoyar las políticas antiterroristas y de Defensa que suelen respaldar siempre el partido que gobierna y el principal partido de la oposición… y Cataluña. Ahí hay diferencias entre Casado y Sánchez, más drástico el primero que el segundo, pero si hiciera falta tomar medidas extremas, con toda seguridad llegarían a puntos de encuentro.

No está mal que la Justicia haya decidido permitir a Puigdemont, Ponsatí y Comín que se presenten a las elecciones europeas, han cortado su estrategia victimista. Habrá que ver si Puigdemont saca escaño, esta vez no cuenta con los votantes de ERC ni los del PNV. Incluso si sale elegido, ya han advertido las autoridades comunitarias que para tomar posesión de su escaño está obligado a seguir las normas de su país de origen, que pasan por recoger su acta personalmente en España. Si lo hace, será detenido de inmediato. Así que la situación del ex presidente de la Generalitat no es precisamente alentadora para él.

La legislatura se ha puesto a andar, los diputados y senadores electos ya pueden recoger sus actas y este mes empezarán a recibir sus salarios. El calendario de Sánchez está muy marcado: lo primero, entrevistarse con dirigentes de la oposición para preparar su investidura, ver con qué apoyos puede contar para las llamadas políticas de Estado… e ir preparando las negociaciones para elegir la mesa del Congreso. Importantisima elección antes de que lleguen las autonómicas y municipales del 26, una especie de segunda vuelta de las elecciones celebradas hace una semana, pues de ellas depende en gran parte el reparto de poder en la España futura.


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