COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Las carreras de Madrid

08/05/2020

Después de los problemas del gobierno de la Comunidad de Madrid para presentar el plan de desescalada para pasar a la fase 1, con la dimisión de la directora general de Salud Publica, Carmen Yolanda Fuentes, que se remitió al Ministerio de Sanidad sin la firma de ningún técnico que se hiciera cargo del aval de la decisión política, con el enfrentamiento abierto entre la presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso y su vicepresidente de Ciudadanos, Ignacio Aguado y después de que se hayan detectado problemas en abastecimientos y en su calidad similares a los que ha sufrido el Ejecutivo central, queda claro que las prisas de los dirigentes madrileños, tenían más que ver con las presiones económicas que con la protección de la salud de los madrileños.

El enfrentamiento entre los dos gobiernos que conforman el Ejecutivo de Madrid no es ninguna novedad porque ninguna de la dos partes hace el más mínimo intento de ocultarlos. Y si hasta ahora la gestión madrileña de la epidemia de la COVID-19 era presentada por Pablo Casado como el ejemplo a contraponer a la realizada por Pedro Sánchez, acaba de perder su principal baza.

Sin que por el momento se pueda sacar una conclusión directa del apoyo que la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, prestó al Gobierno para aprobar la cuarta prorroga del estado de alarma, y sin que del restablecimiento de relaciones con el jefe del Gobierno pueda seguirse que vayan a aprobar otro tipo de medidas -aunque están dispuestos a hablar- ni que el Gobierno vaya a cambiar de aliados,  no parece que la política de alianzas de Ciudadanos vaya a cambiar en aquellas comunidades autónomas en las que -salvo en Galicia- gobierna el PP con su participación, y no se olvide, con el apoyo externo de Vox. Pero en Madrid puede ser distinto. 

Entre otras cosas, porque las encuestas conocidas a principio del mes de mayo, con motivo de la fiesta autonómica del 2 de mayo, apuntaban a que de celebrarse elecciones a partir de que se pudieran realizar permitiría al PP casi duplicar sus 30 escaños actuales y solo necesitaría el apoyo de Vox, que le permitiría deshacerse del socio naranja que ha resultado ser bastante incómodo, que en línea con los últimos resultados electorales pasaría de 26 a 10 escaños. Con estos resultados comenzó a sonar la música de la convocatoria electoral en los oídos de algunos.

En su nueva etapa, también Ciudadanos necesita mantener visibilidad y cuotas de poder que una nueva debacle en Madrid le restaría. Por eso también comienza a escucharse la posibilidad de una moción de censura contra Díaz Ayuso que hiciera presidente al socialista Ángel Gabilondo, que fue el más votado en la elecciones de 2019, y que estaría al frente de una coalición de todos los partidos de izquierda que lograrían apartar al PP del poder en Madrid que ejercen desde el Tamayazo, más Cs.  

Gabilondo, con mucha elegancia, descarta hablar de esta posibilidad al menos hasta que se haya vencido al coronavirus. Pero todos los partidos madrileños comienzan a vigilarse de reojo por si se da la salida a una competición en la que está por ver que llega antes, si la convocatoria de elecciones o la moción de censura. Por el momento todos dicen que no habrá carrera. 



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