NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


Ya en campaña y todo por decidir

Hace solo unas horas que ha comenzado la campaña electoral. Y sí, el ambiente sigue tan crispado como lo estaba en la precampaña. Y en la previa de la precampaña. Y antes. Pero ahora ya se puede pedir el voto. Unos lo harán apelando al voto útil, para que no se pierdan los escaños por el camino y den pie a otras formaciones a ganar más peso. Otros al miedo, para evitar el regreso de una de las peores épocas de nuestra historia. Otros lo harán apelando a la coherencia y la responsabilidad. Y así, oiremos de todo en estos días que faltan hasta el 28 de abril. Que para el 26 de mayo ya habrá tiempo.
Y ya se ha visto que más de uno se va a echar al monte a conquistar el voto rural. El que puede otorgar esos 100 escaños de la ‘España vaciada’ en los que todos los analistas sitúan el desenlace. Es el caso de PSOE y PP. Otros prefieren quedarse en la ciudad. Concentrar sus esfuerzos e ir a por esos votos seguros. Son Podemos y Ciudadanos. Y luego está los que lo fían todo al voto oculto, agazapado, acechando, como VOX.
Y es que, si afinan el oído, descubrirán en los discursos de los políticos estos días que el reto está en atraer a los indecisos. Nada menos que un 40 por ciento de los consultados en las últimas encuestas afirma no saber aún a quién votar en estas generales. Vale que la política no viva su mejor momento, pero aquí hay mucha picardía también. Ahí se agarra VOX. A que su votante no está respondiendo. El resto, que no es asunto menor, está por decidir. Pero hay otro monstruo a temer en estas elecciones: la abstención. Esa pesadilla que hizo despertar al PSOE de su más largo sueño político, casi 40 años de gobierno en Andalucía.
Todas estas variables, la indecisión, el voto oculto, el miedo, la responsabilidad, e incluso el cabreo, han dibujado un tablero endiablado donde la incertidumbre le planta cara al más pintado de los analistas. Lo que indica que, en esta ocasión, y como pocas, la campaña jugará un papel clave. Los últimos días hasta el domingo de elecciones serán fundamentales para que la gente salga a la calle. También los debates, o el debate, en singular, entre los principales candidatos. Ahí se verán las propuestas, las medidas, las ideas, y también el liderazgo, el temple y el carisma del que se convertirá en nuestro próximo presidente del Gobierno. Y no descarten los nervios. También se verán. Hasta ayer el PSOE no aceptó que Sánchez se viera en esa tesitura con Abascal, y la decisión no ha debido ser fácil de tomar. Abascal ya tiene asegurada la entrada en el Congreso que desde hace tiempo le conceden las encuestas, pero Sánchez se juega la Presidencia. Y en su partido, como ya sabemos, los cuchillos siempre están afilados.