CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Manifiestamente mejorable

Acudieron muchos, muchísimos… pero no tantos como los que se esperaban. Ha sido una manifestación manifiestamente mejorable. Se puede acusar a la Policía urbana, la Policía de Colau, de bajar intencionadamente las cifras, ellos han dicho 80.000 mientras que los organizadores no bajan de 400.000. Pero hace dos años, aquella manifestación constitucionalista convocada como la de este domingo por Sociedad Civil catalana fue apoteósica, entusiasta, multitudinaria, emocionante. Lo nunca visto. Con un millón de participantes según los organizadores y 300.000 según la policía municipal. La de Colau.

Han pasado muchas cosas desde entonces, la más importante el incremento del independentismo, como se está viendo. Incremento en número y nuevos modos de actuación de los independentismo, con un ingrediente de violencia que no había aparecido hasta ahora, con tintes de terrorismo y de guerrilla urbana, producto probablemente de que no solo tienen el apoyo de la Generalitat sino sobre todo el aliento del gobierno catalán y de las instituciones catalanas.

Si hay que buscar el origen de un desatino que ha roto la convivencia en Cataluña y pone en peligro la unidad de España, se encontrarán varios factores, el principal de ellos la educación. Traspasar las competencias educativas a las comunidades autonómicas enriquecía la diversidad española, pero corría el riesgo de que fuera mal utilizada por gobiernos excesivamente nacionalistas aunque defendieran la pertenencia a España, y desde luego un gobierno independentista como el que existe en Cataluña hace décadas, pues ya se ha demostrado que Convergencia iba mucho más allá del nacionalismo. El independentismo promovió un proyecto educativo que tenía como objetivo la confrontación con España, tergiversar la historia y la cultura catalana y fomentar la idea de España como un país invasor … y ladrón. Dos generaciones de catalanes se han criado ya con ese sistema educativo, y la marcha atrás parece imposible porque los independentistas de libro –porque han recibido instrucción muy precisa en sus libros de texto- se sienten hoy héroes que liberarán a Cataluña del yugo español.

Si a eso se suma dirigentes políticos catalanes que supieron manejar muy bien todos los medios económicos y legales a su alcance –medios españoles-, sucesivos gobiernos españoles que no supieron ver el peligro de ser primero tibios con los independentistas, para ser excesivamente drásticos cuando se acortaban las posibilidades de diálogo, y a ello se suma también la judicialización de la causa independentista, la tibieza de algunos dirigentes catalanes supuestamente no independentistas, el advertir demasiado tarde que los independentistas llevaban años preparando su acción exterior, cultural, comercial, subversiva, e incluso deportiva mientras aquí nos mirábamos el ombligo … el resultado es que la lucha contra el independentismo es una tarea de dimensiones inconmensurables.

Manifestaciones como las de este domingo son ejemplares… pero no sirven para nada. Desgraciadamente.