«A la región le ha sentado bien las políticas progresistas»

J.AJ.
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José García Molina, candidato de Unidas Podemos. - Foto: Ví­ctor Ballesteros

El líder de Podemos reivindica su parte en la recuperación económica y de servicios sociales gracias al gobierno con el PSOE en los últimos dos años, y apuesta por mantener esta colaboración frente a los recelos socialistas

Su secretario general, Pablo Iglesias, está empeñado en que Unidas Podemos entre en el Gobierno de España con el PSOE. Usted, que ha gobernado con los socialistas, ¿avala este empeño?
Sí, avalo este empeño porque, básicamente, vemos que estamos en un tiempo y en un escenario donde no va a haber mayorías absolutas, donde se impone una política de pactos, de negociación. Una política más cooperativa que competitiva.
Y aquí en Castilla-La Mancha lo llevamos haciendo más de dos años, y creo que el balance es en general positivo y por lo tanto, en el actual momento político, yo creo que sería lo más acertado.
Su jefe en el Gobierno regional, el candidato socialista García-Page, ha desaconsejado a Sánchez que haga un Ejecutivo de coalición por los «disgustos» que dice haber tenido con ustedes. ¿Qué le parece esta reflexión?
Me parece que Emiliano García-Page no es Pedro Sánchez. Creo que es una evidencia. Creo que Emiliano García-Page ha dejado bastante clara su intención de gobernar, si puede, con Ciudadanos, que yo he dicho también en muchas ocasiones que no me extraña. Porque en Podemos hemos hecho en muchas ocasiones que hemos hecho que García-Page sea bastante más socialista de lo que es. Y quizá él se siente más cómodo en otros espacios.
Pero creo que de lo que diga Emiliano García-Page se tiene que responsabilizar él.  Yo creo que los datos avalan lo que hemos estado haciendo en esta legislatura, los datos de Castilla-La Mancha, de PIB, de empleo, de recuperación económica en general, de crecimiento, de recuperación de los servicios públicos en particular. Por lo tanto, creo que la hoja de ruta que hemos seguido en Castilla-La Mancha es perfectamente asumible también en España. Además creo que a España le sentaría bien.
Me está comentando esta recuperación en múltiples campos, de la cual el Partido Socialista está haciendo bandera. ¿Podemos también hace bandera de eso?
Si estamos en un cogobierno y estamos cogobernando, creo que todas las cuestiones que han pasado por un Consejo de Gobierno en el que nosotros estábamos, es porque forma parte de la política que este Gobierno lleva adelante. Y, por lo tanto creo que, por supuesto, somos copartícipes de todos estos avances.
¿Unidas Podemos aspiraría a renovar el actual pacto de Gobierno con el PSOE tal y como está?
Yo aspiro a que Emiliano García-Page pueda apoyarme a mí para lograr la Presidencia del Gobierno de Castilla-La Mancha. Pero eso se verá después del 26 de mayo. Yo, lo que sí he manifestado, es que a Castilla-La Mancha le ha sentado bien llevar adelante políticas progresistas. Y creo que esa es la fórmula, y que cambiar de fórmula nos puede retrotraer a tiempos pasados que se han demostrado poco eficaces. En la legislatura anterior (la del Gobierno de la ‘popular’ María Dolores de Cospedal) hubo una política de austeridad, una política de privatización de servicios que, lejos de lograr ningún milagro económico, duplicó la deuda de la región.
En esta legislatura, se ha invertido mucho más en Sanidad, se ha invertido mucho más en Educación, en Dependencia, en servicios públicos e infraestructuras, y la deuda no ha crecido ni mucho menos. Y, además, el déficit se ha contenido bien. Por lo tanto, yo creo que hay otra forma de hacer política que le sienta bien a la región, y en esa forma creo que tenemos que seguir insistiendo.
Me ha hablado de lo que supone contener deuda y déficit. Recuerdo que Podemos, en sus inicios, planteaba la injusticia social de al menos parte de esa deuda.
Y la seguimos planteado. Pero diría más. Yo creo que casi nadie en este Gobierno es un ferviente defensor de la contención del déficit, porque eso pone la economía al servicio de algunos y no al servicio de la mayoría. Pero la regla de juego está así hasta que podamos cambiarla, y hay una cuestión que para esta región es esencial. Con un déficit muy disparado la financiación autonómica se hace mucho más difícil y mucho más cara. Y por lo tanto, mientras no seamos capaces de cambiar la regla de juego del déficit, que eso sería un objetivo, habrá que cumplir para seguir financiando los servicios públicos.
Las leyes de Participación y Garantías Ciudadanas promovidas por ustedes no se han aprobado en esta legislatura. El PSOE tampoco logró sacar adelante la Ley de Mecenazgo y otras normas. ¿Qué pondrá Unidas Podemos de su parte para sacar adelante su agenda legislativa teniendo en cuenta las de otros?
Lo vamos a poner todo. Creo, por ejemplo, que la Ley de Bienestar Animal, que la Ley de Economía Circular, la de Vivienda, la de Garantías y la de Participación son leyes beneficiosas para Castilla-La Mancha y creo que debieran, nada más iniciarse la próxima legislatura y ya que han pasado el Consejo de Gobierno algunas de ellas, aprobarse en Cortes lo antes posible, más allá de que sean iniciativas de Podemos o el Partido Socialista.
¿Echa de menos el ambiente de novedad que rodeaba a Podemos hace cuatro años en esta campaña electoral?
Voy a dar una visión personal. Yo no soy mucho de mirar atrás. Si no, también me hubiera gustado quedarme en cómo estaba cuando tenía 10, 15 o 18 años. Creo que el tiempo pasa. De hecho, hice la reflexión, cuando me presenté por segunda vez a la Secretaría General de Podemos Castilla-La Mancha, de que teníamos que madurar sin envejecer, y creo que las organizaciones tienen que ir madurando. Pero madurar bien. E ir siendo conscientes de que en política los tiempos cambian, los momentos cambian, y hay que saber mirar con profundidad cada momento histórico y cada momento político.
Estamos en otro momento, y creo que tenemos muchas cosas que seguir aportando. Creo que seguimos siendo, con diferencia, la opción política que quizá es más imaginativa a la hora de pensar políticas y en la forma de hacerlas, pero obviamente ya no estamos en el contexto de 2015.
Unidas Podemos es una coalición de fuerzas autónomas como Podemos, Izquierda Unida y Equo. ¿Confía en que un futuro grupo parlamentario dé más imagen de unidad que la que ofreció el grupo parlamentario de Podemos en la última legislatura?
Eso depende de cómo se mire. La unidad también se ve en cómo se votan las cosas, y el grupo parlamentario de Podemos en esta legislatura ha votado siempre todo igual. Es verdad que luego ha habido diferencias de criterios, o ha habido debates, que a veces en lugar de hacerse de puertas adentro pues se han hecho de puertas afuera. Por eso he dicho también lo de madurar sin envejecer.
Yo no sólo respeto, sino que celebro, la diferencia y la diversidad. Me parece una riqueza. Y ojalá no seamos nunca un partido donde hay ‘brazos de madera’ que no tienen nada que decir y sólo obedecen lo que haya que votar, y aprender a que los debates, las diferencias, se hacen en los órganos del grupo, y luego la decisión que tome la mayoría se respeta.
Por lo tanto, yo creo que sí hemos madurado políticamente mucho en ese sentido, y no preveo que tenga que haber ningún tipo de problema.
En su valoración de los resultados de las últimas elecciones generales, pedía una reflexión en su partido sobre el hecho de que no hubieran obtenido diputados en Castilla-La Mancha y tampoco en Castilla y León y Extremadura. ¿Podemos tiene dificultades, por su perfil, para sintonizar con la España interior y rural, como las que puede tener la derecha en el País Vasco y Cataluña?
Creo que es una situación distinta. Esto es un debate que tenemos siempre en profundidad en el Consejo Estatal y que yo tengo con los compañeros de regiones como Aragón, como Castilla y León, como La Rioja o Extremadura. A veces, es verdad que parece que hacemos una política demasiado urbanita, como salida de las grandes ciudades, y nos olvidamos un poco de esa España más rural, de esa España de la que, por otro lado, hablamos como esa España vacía o vaciada y en la que igual tenemos menos presencia.
Creo que ese es uno de los grandes retos organizativos y mediáticos que tenemos en Podemos y en Unidas Podemos, ir creciendo hacia una mayor cercanía  a esa España más rural y dejar de centrar todo el foco en las grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Hay una España mucho más amplia y plural a la que tenemos que saber llegar también.
Gracias por su paciencia en esta entrevista, porque llegamos al momento que más le gusta a un candidato, la exposición de su programa. ¿Qué medida estrella destacaría?
Yo creo que hay varias, y en distintas áreas. Me voy a detener en el tema de la Educación, quizá por querencia ya que vengo de ese ámbito. Hay dos medidas en Educación que me parece que son muy importantes. Una de ellas es la gratuidad de la Escuela Infantil de cero a tres años, que hay que implementar en Castilla-La Mancha, y la gratuidad de la Universidad para los estudiantes que aprueben sus créditos y valorar este esfuerzo. Creo que para eso está un gobierno, para que la gente tenga menos trabas de las que ya afronta en la vida, y generar oportunidades para todos.
Hablo de las propuestas de Educación, pero creo que la gracia de nuestro programa es algo que he explicado en otras muchas ocasiones. Si uno mira las medidas de Sanidad, de Empleo... tienen un factor en común. Son medidas siempre integradas e integrales, que recorren varios grandes ejes. Por un lado, tenemos el eje del despoblamiento, que está muy presente en todas las medidas. Cuando nosotros planteamos una cuota cero para los autónomos, no lo hacemos sólo para los de las grandes ciudades,  estamos pensando en los de pequeños municipios. Cuando alguien quiere poner una tienda como una panadería u otro pequeño comercio en un pueblo no va a vender lo mismo que en una gran ciudad. Pero, sin embargo, paga las mismas cuotas. Creo en ese índice de ruralidad, ese apoyo a los emprendedores especialmente en el medio rural, y si son mujeres con más intensidad. Por eso, sumamos al eje del despoblamiento los de quitar trabas a la gente para facilitar el emprendimiento y que se puedan quedar en Castilla-La Mancha.
Y luego tenemos los ejes ‘verde’ y ‘morado’. Por un lado, lograr una economía más sostenible, una economía de cercanía, una economía dirigida hacia la transición energética; y una economía que también mire mucho hacia las mujeres. En esta región han sido las grandes pagadoras de la crisis, abandonando muchas veces sus profesiones, sus carreras profesionales, para cuidar a sus pequeños o a sus mayores.
El conflicto del agua llega a un momento decisivo tras las sentencias del Tribunal Supremo que anulan el Plan Hidrológico del Tajo, ¿usted puede asegurar que hará todo lo que esté en su mano para poner fin al Trasvase al Segura o no se atreve a llegar a tanto?
Sí, por supuesto. En Podemos tenemos una ventaja, y es que los secretarios generales de nuestro partido en Murcia, en La Rioja, o en Aragón, en la Comunidad Valenciana, y yo mismo nos hemos reunido en muchas ocasiones para hablar de agua y decimos lo mismo. Y eso es algo que los otros partidos no pueden decir.
Hay que acabar con los trasvases haciendo un tránsito hacia un modelo sostenible de gestión pública del agua, de gestión solidaria del agua.
Y la gran clave de esto es el negocio del agua. Hay que acabar con la mercantilización del agua porque es el gran problema, la gran traba. Más allá incluso de los problemas asociados al cambio climático, a la falta del agua. Cuando deje de ser un gran negocio con el que algunos se están forrando, es posible que algunos partidos no tengan que decir una cosa cuando estén en Murcia, cuando estén en Castilla-La Mancha o estén en Madrid. Nosotros, en este sentido, hemos sido muy claros. Tenemos un modelo de transición para acabar con los trasvases. Hay agua, si se gestiona mejor, y hay agua para poder compartirla con criterio de solidaridad y no hacer de esto una batalla política que, a veces, es muy absurda.
Tenemos las desaladoras, y tecnología suficiente para hacer una mejor explotación de los acuíferos, para no secarlos. Tenemos que hacer una buena gestión para que los pozos ilegales que haya aquí, allá y en cualquier sitio se acaben.
Llegamos al final de esta conversación. Por eso le doy esta oportunidad para dirigirse a los votantes y convencerles para que elijan la papeleta de Unidas Podemos.
Yo creo que hemos demostrado algo que mucha gente, al principio, no creía. Y es que no sólo hemos hecho un gran trabajo en las instituciones, sino que además lo hacemos con solvencia y con seriedad, y que los datos están. Y creo que hay que seguir trabajando, hay que seguir creciendo, porque la senda que hemos instaurado en dos sentidos, el cambio en la política y el cambio en políticas concretas, le ha sentado muy bien a Castilla-La Mancha.
Si se deja que esta forma de gobernar se eche a perder y se vaya hacia otros lugares, pues creo que no va a ser bueno para Castilla-La Mancha. Por eso creo que el voto más importante en estas elecciones es el de Unidas Podemos, para asegurar que la gobernabilidad de Castilla-La Mancha sigue estando también en nuestras manos y podamos seguir haciendo este tipo de política y esta forma de hacer la política.