Bienestar Social asegura la atención a 850 personas sordas

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El Programa de Atención Integral a personas sordas ha supuesto que este colectivo ha podido acceder a servicios como urgencias médicas

Bienestar Social asegura la atención a 850 personas sordas

El Gobierno de Castilla-La Mancha garantiza la atención de 850 personas sordas con intervenciones adaptadas a la nueva situación, durante la crisis de la COVID-19. Ha sido necesario potenciar el uso de las nuevas tecnologías para trasladar la información al colectivo de personas sordas de manera accesible, según se recoge en una nota de la Consejería de Bienestar Social enviada este martes.
La consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, indicó que el Programa de Atención Integral ha permitido conjugar el acceso por parte de las personas sordas a todos los servicios y recursos públicos y privados con la debida protección de los profesionales de la interpretación y mediación.
El Programa de Atención Integral a personas sordas, puesto en marcha por el Gobierno autonómico y desarrollado por la Federación Fesormancha, viene a suplir las necesidades básicas, de interpretación y mediación en estos momentos especialmente complicados para las personas sordas.
En el servicio de Interpretación se han llevado a cabo 546 actuaciones con 534 usuarios, de ellos 271 son mujeres y 263 hombres; mientras, en el servicio de Mediación Social se han realizado 723 actuaciones con 313 usuarios en toda la región.
Aurelia Sánchez destacó que el Programa de Atención Integral a personas sordas ha supuesto que este colectivo ha podido acceder sin barreras comunicativas a aquellos servicios necesarios tales como urgencias médicas, elaboración y resolución de trámites de distinta índole, además de la mediación y apoyo necesario para transitar por los recursos existentes.
En el caso del proyecto Vidasor (Sistema de Video-Asistencia), hasta 9 intérpretes en Lengua de Signos interpretan a personas sordas en las consultas de urgencias médicas. Además, 4 mediadores sordos hacen de nexo de unión comunicativa entre las autoridades sanitarias y la comunidad sorda de Castilla-La Mancha. Se trata de un recurso que permite que, tanto la persona mayor sorda como sus familiares, puedan recibir información, asesoramiento y las indicaciones que desde las autoridades se vienen trasladando al conjunto de la ciudadanía.
En Castilla-La Mancha, según los datos de los Centros Base de Atención a las Personas con Discapacidad, se contabilizan casi 18.000 personas valoradas con algún tipo de discapacidad auditiva, de las cuales 66 son sordociegos, 554 sordos, 784 sordomudos y 1.720 personas con hipoacusia profunda.