Casado acusa a Sánchez de venderse al secesionismo

SPC
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Casado acusa a Sánchez de venderse al secesionismo - Foto: David Aguilar

El líder del PP critica que el socialista «venda» España para seguir en el poder al ofrecer una consulta de autodeterminación y «machacar la Constitución» para aprobar un Estatut ilegal

La exigencia de Pedro Sánchez a la Generalitat de iniciar un «diálogo real» solo le ha traído críticas. Las de la portavoz del Govern, Elsa Artadi, que le advirtió que no puede seguir «navegando entre dos aguas» y tendrá que decidir «si manda él o sigue siendo un títere del Estado», y las del presidente del PP, Pablo Casado, que recogió las palabras de la catalana para acusar al jefe del Ejecutivo central de «hacer al Estado un títere de los independentistas», al «ofrecer una consulta de autodeterminación y machacar la Constitución aprobando un Estatuto nuevo claramente inconstitucional».
El líder de los populares, en un acto celebrado ayer en Vitoria, recordó que un presidente del Gobierno tiene que estar «al servicio del Estado» y censuró que Sánchez haya «vendido» el país para poder seguir en el poder. «Usted ha decidido estar a las órdenes de los independentistas con tal de seguir una semana más en el Gobierno de España», espetó al socialista, reprochándole que haya permitido «ser recibido» en Barcelona la semana pasada «como un jefe de Estado extranjero».
Casado también criticó que el mandatario del PSOE haya hecho «equivalencias» con lo ocurrido en el País Vasco, y que plantee articular una reforma del Estatut que sea votada en referéndum por la sociedad catalana. Algo que, a su juicio, es «claramente inconstitucional».
También comparó los actos de los CDR con la kale borroka que existió en Euskadi. «En Cataluña volvemos a ver eso que dijo Xabier Arzalluz (antiguo líder del PNV) de que, para que caigan las nueces, alguien tiene que sacudir el árbol. Por eso Torra dice que ‘aprieten’. Los chicos de la gasolina de Arzalluz ahora son los de la pintura amarilla», remarcó. 
Por ello, insistió en la aplicación de la Ley de Partidos y la suspensión de la financiación a aquellas formaciones políticas que tengan líderes condenados o procesados por rebelión y sedición. 
Por otro lado, se mostró en contra del fin de la dispersión de los presos de ETA, de su acercamiento y de la cesión de instituciones penitenciarias al Ejecutivo vasco. Para el conservador, el traslado a las cárceles de Euskadi es «una primera etapa» para, «luego, ceder las instituciones penitenciarias al Gobierno Vasco, y convertir a alguna de las prisiones vascas en la catedral de los presos etarras».