Asaja confirma que la cosecha de cereal bajará un 30%

Redacción
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Asaja confirma que la cosecha de cereal bajará un 30%

Solo resta por recoger zonas de la Serranía y la Alcarria

La siega del cereal se ha generalizado en la práctica totalidad de la provincia de Cuenca en los primeros días de julio y sólo quedan zonas de la Serranía y Alcarria donde todavía no han comenzado los trabajos de recolección. Los primeros datos de cosecha confirman las previsiones de una merma en la que puede rondar entre un 20 y un 30 por ciento respecto al año anterior.
La sequía que se registró entre diciembre y marzo, y la falta de lluvias en el último tramo del ciclo de cereal –mayo y junio- han supuesto una reducción importante de los rendimientos que están, en términos generales, muy por debajo de los 3.500 kilos por hectárea. Las comarcas más afectadas son las de las siembras tempranas en Manchuela y Mancha, aunque también hay otras zonas de  La Alcarria y Mancha Alta donde no se están obteniendo los rendimientos deseados.
Habrá que esperar al término de la cosecha, a finales de julio principios de agosto, para certificar estos resultados que podrían situarse en las 600-650.000 toneladas de cebada en la provincia de Cuenca por las 800.000 que se recogieron en la campaña anterior.
La provincia de Cuenca tiene unas 285.000 hectáreas destinadas a cebada y 36.200 en las que se siembra trigo, ambos cereales de secano dependen exclusivamente de la climatología. 
Hay que recordar que en el mes de marzo saltaban las alarmas por la ausencia de agua y se advertía que si no llegaba la lluvia en pocos días  la cosecha se daría por perdida. Afortunadamente abril fue un mes muy lluvioso que contribuyó a salvar la cosecha, aunque la sequía de mayo y junio no ayudó a que finalmente la campaña sea buena.
La labor de los agricultores se ha visto dificultada por las altas temperaturas de final de junio con una ola de calor que aumentó el riesgo de incendios y limitó las condiciones de la siega. Desde Asaja Cuenca se informó a sus socios de las medidas que el Gobierno regional aconsejaba para evitar los incendios que se podían derivar de la maquinaria agrícola utilizada en la siega.  Desde nuestra organización se valora la implicación de nuestros socios agricultores que atendieron estas recomendaciones y llevaron a cabo las labores de prevención en una situación verdaderamente complicada, como es tener que llevar a cabo la cosecha y cumplir con las medidas preventivas.
Cultivo del girasol. La falta de lluvias de primavera desde el mes de abril perjudica considerablemente a un cultivo como el girasol, que necesita que la tierra cuente con reservas de agua suficiente. En la provincia de Cuenca hay aproximadamente unas 120.000 hectáreas dedicadas a esta oleaginosa que en muchas zonas se convierte en la única alternativa para los cultivos de rotación. Además las parcelas sembradas con girasol hacer de cortafuegos y evitan la propagación de los incendios, cumpliendo una gran labor ambiental.  La siembra del girasol se llevó a cabo en el mes de mayo sin los problemas de tormentas que se produjeron en el año anterior, aunque la falta de lluvias y la escasa humedad de la tierra ha generado una nascencia irregular.
Además este primer tramo de desarrollo del cultivo los agricultores se enfrentan a los daños de la caza mayor como el corzo que ataca a la planta y la deja sin la torta recién formada. Cuando el girasol se desarrolle vendrán los daños de los jabalíes, también muy preocupantes. La situación se ve agravada por la sequía que deja el monte sin alimento y hace que estos animales lo busquen en los cultivos. La situación se repite año tras año y son muchos los agricultores que se ven obligados a abandonar el cultivo del girasol por los daños inasumibles de la caza mayor.
Desde Asaja se reclama a la Administración que se adopten las medidas para garantizar un control de la población de caza mayor que ayude a paliar unos daños que están mermando la superficie dedicada a este cultivo. Si a esto añadimos la falta de rentabilidad de esta oleaginosa, el futuro del girasol en la provincia está en grave peligro.