Torra pedirá en la mesa negociadora la fecha para el referéndum

Agencias
-

El president añade presión al diálogo con el Gobierno e insiste en fijar una consulta de autodeterminación, mientras ERC reprocha a JxCat el mitin de Perpiñán

Torra pedirá en la mesa negociadora la fecha para el referéndum - Foto: Toni Albir

La presunta solidez del buque independentista en Cataluña hace aguas de un modo cada vez más evidente, a medida que las diferentes fuerzas muestran sus aspiraciones respecto a la mesa de diálogo con el Gobierno. Unas demandas que, en el caso del president de la Generalitat, Quim Torra, siempre han sido muy claras, como él mismo recordó ayer: poner fecha al referéndum de autodeterminación.
Lo mantuvo en la sesión de control celebrada en el Parlament, en respuesta a una pregunta del líder de ERC en la Cámara, Sergi Sabrià, que le reprochó con dureza las críticas emitidas desde JxCat en el acto de Perpignan (Francia) del pasado sábado, protagonizado por el expresidente Carles Puigdemont, porque «menospreciaron» las conversaciones con el Ejecutivo.
Torra se defendió asegurando que el independentismo comparte objetivo -el ejercicio de la autodeterminación y la amnistía- y que, pese a que miren la mesa de diálogo con «prudencia y escepticismo», quieren seguir trabajando en ella .
Sabrià coincidió en que la movilización debe acompañar al diálogo para fortalecerlo, defendió que ERC inició esa negociación y que pidió a Torra liderarla, pero lamentó los discursos pronunciados en el acto de Perpiñán: «El sábado su espacio político despreció esa mesa».
«No entendemos cómo un mismo espacio político puede sentarse en la mesa a defender la autodeterminación y la amnistía, y a la vez, pocas horas después, cargar con dureza y amargor. El sábado su espacio político menospreció esta herramienta debilitando nuestra posición», criticó Sabrià.


Defensa de Ponsatí

En el mismo sentido se pronunció la líder de los comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, que apuntó que a su formación le gustaría que un acto como el de Perpignan se pudiera hacer en cualquier parte del Estado, aunque constató que no todo el independentismo lo secundó de la misma manera: la CUP no fue y ERC envió una delegación «tibia».
En esta línea, criticó intervenciones como la de la exconsellera y eurodiputada de JxCat, Clara Ponsatí -que tachó de engaño la mesa de diálogo y avaló los disturbios de plaza Urquinaona tras la sentencia del 1-O- porque considera que «apuestan por vías fracasadas y lenguaje de confrontación que lleva a hablar de vencedores y vencidos», en un escenario nuevo con el cambio de Gobierno.
De este modo, Albiach exigió al presidente aclarar su posicionamiento tras referirse a una encuesta que arroja que cuatro de cada 10 votantes de su partido apuestan por la unilateralidad y lamentó que la formación haga un «doble juego y, a su juicio, por un lado se sienta a la mesa de diálogo y por el otro sostenga que es una engañifa».
Torra solo respondió a la cuestión sobre Ponsatí: «A mí no me sobra nadie del mundo independentista y menos un exiliado, que tienen todo mi respeto. Yo creo que necesitamos la fuerza de la unidad del movimiento independentista».