La vuelta de Eslovenia y del renacer de Valverde

SPC
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La edición 2019 ganada por Roglic y en la que Pogacar se llevó el 'maillot' de los jóvenes sirvió de aviso para el ciclismo español de que no hay un relevo claro para el murciano

Alejandro Valverde (i), Primoz Roglic y Tadej Pogacar brindan en la última etapa de la vuelta - Foto: Javier Lizón

La Vuelta 2019 confirmó el poderío que venía apuntando en los últimos años el ciclismo esloveno, con la victoria de Primoz Roglic y la explosión del joven Tadej Pogacar, y puso de manifiesto que España es ya prácticamente solo el sempiterno Alejandro Valverde.
Roglic ratificó lo que todo el mundo esperaba tras su cuarto y tercer puesto en el Tour 2018 y el Giro 2019. Ganó esta Vuelta de manera indiscutible. Estuvo siempre con los mejores y dio el hachazo definitivo en la crono de Pau. 
Su compatriota, el joven Pogacar, fue una delicia para las cámaras. Con sus tres triunfos en etapas (Andorra, Los Machucos y Gredos), el de Komenda se coloca junto al colombiano Egan Bernal y el belga Remco Evenepoel como el trío de las grandes estrellas jóvenes que amenazan con dominarlo todo.


El bala, eterno

Mientras tanto, España vio en la ronda patria cómo su eterno  Valverde mantenía en alto el pabellón nacional. El murciano tuvo ‘punch’ a sus 39 años para acabar segundo y sumar su noveno podio en una grande. 
El ‘maillot’ arocoiris cerró una prueba tras la que él mismo se declaró «alucinado» por su segundo puesto en la general y reconoció que llegó para «ganar una etapa, ya que en principio los líderes eran Richard Carapaz y Nairo Quintana». «Cada día me encontraba mejor, me centré en la general y el último día en La Cibeles subí al podio como segundo», añadió.
El renacer de un hombre que tras volver en 2012 a correr, después de su sanción de dos años por dopaje, pasó por momentos muy duros y estuvo «casi en estado depresivo». Tras superar los malos momentos, el ‘Bala’ ha exhibido en el último año, desde que ganó el Campeonato del Mundo, potencia de piernas y de espíritu para reenamorar a los aficionados españoles. 
Y tras él, casi nada. Marc Soler acabó octavo y trabajando para el murciano, y  también fue ‘Top-10’ Míkel Nieve. Ion Izagirre, decimosexto, perdió sus opciones en la segunda etapa. También se esperaba algo más de Óscar Rodríguez (22º).
La excepción la puso Ángel Madrazo, el corredor con más kilómetros escapado  en esta edición, ganando en Javalambre para dar al Burgos-BH el triunfo de su vida.
Esta fue la Vuelta de Eslovenia y la que avisa a España de que es ya solo Valverde. Que tiene 39 gloriosos años, pero no relevo.