CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Casado no acierta

Presume Pablo Casado de ser el presidente de la integración, pero cualquiera que conozca ese partido sabe que la mayoría de los que apoyaron a Soraya Sáenz de Santamaría han sido apartados de la primera línea o empujados a dejar la política al ofrecerles cargos que no podían aceptar. En el PP de hoy han desaparecidos los vestigios de Rajoy para ser sustituidos por el aznarismo puro y duro, con ramalazos de cospedalismo. No en vano, Cospedal convirtió en presidente del partido a Casado al darle sus votos de primarias, para derrotar entre los dos a la ex vicepresidenta. Cospedal pidió contraprestaciones, lógico, una de ellas que Dolors Montserrat fuera portavoz parlamentaria, cargo que ejerció pocos meses pero en el que dejó huella. Mala huella, sus contrincantes Carmen Calvo y Adriana Lastra le pegaron del derecho y del revés en las sesiones de control al gobierno, sin ser ninguna de las dos una lumbrera.
Casado debió ser el único diputado del PP satisfecho con el trabajo de Montserrat, porque la acaba de nombrar cabeza de lista del PP al Parlamento Europeo. Donde será presidenta y portavoz del grupo parlamentario que, a no ser que ocurra un milagro, se verá considerablemente disminuido. Porque Casado no ha logrado hasta ahora la esperada remontada, debido no solo a la aparición de Vox sino a que el nuevo presidente del PP no ha acertado ni de lejos con las listas. Debía pensar que su cartel era suficiente para atraer los votos de los desencantados de Rajoy, sin comprender que además del candidato a la presidencia del gobierno, los otros candidatos también son importantes. Y se ha equivocado con muchos de los nombres propuestos.
Se le alertó respecto a su amigo Suárez Illana y no hizo caso. Así pasó lo que pasó. Con Montserrat puede ocurrir lo mismo, porque además tanto Casado como la exportavoz han cometido un error imperdonable: decir que Montserrat es cabeza de lista porque va a explicar en la Cámara europea cómo es el auténtico independentismo catalán, y denunciará las fake news de Puigdemont y los suyos. ¿Qué ocurre, que creen Casado y Montserrat que los eurodiputados de esta legislatura no han sabido denunciar en Bruselas, Estrasburgo, y en Europa entera, cómo se las gastan los independentistas, y que no han dicho en todos los idiomas que España es un país que cumple estrictamente las normas de la democracia y del Estado de Derecho? 
Todo líder tiene derecho a formar su equipo, pero eso no significa que para justificar que se sienten más cómodos con candidatos de su cuerda, tengan que desacreditar el trabajo de los demás. Porque, guste o no a Casado y a Dolors Montserrat, los eurodiputados del PP se han dejado la piel estos cinco años denunciando las mentiras del independentismo. Como han hecho también los eurodiputados del PSOE y de Ciudadanos. Que además han sumado fuerzas de forma ejemplar.