La mitad de Ciudad Real, en alerta por la despoblación

A. Criado
-
La mitad de Ciudad Real, en alerta por la despoblación - Foto: Rueda Villaverde

Caballero, que solicitará a la Junta su inclusión en las zonas ITI, asegura que la Diputación actuará con todas sus «fuerzas, medios e inteligencia» para paliar los efectos de este «problema de Estado». 46 municipios han perdido población.

El Estudio sobre el proceso de despoblación en la provincia de Ciudad Real, encargado por la Diputación a la Universidad de Castilla-La Mancha, revela que existen 46 municipios, prácticamente la mitad, que han experimentado un importante descenso en el número de habitantes en las últimas dos décadas. Ocho de ellos, tal y como subrayaron este miércoles Ángel Raúl Ruiz Pulpón, director del departamento de Geografía, y Francisco Ruiz, catedrático de Informática, presenta una «fuerte» despoblación: Ballesteros, Hinojosas, Navas de Estena, Los Pozuelos de Calatrava, Puebla del Príncipe, Solana del Pino, Valdemanco del Esteras y Villanueva de San Carlos.
El informe, realizado a partir del análisis de casi 18 millones de datos (algunos comprados de forma expresa al Instituto Nacional de Estadística) entre 1997 y 2017, ofrece radiografías de cada uno de los 102 municipios ciudadrealeños y constituye un material de gran valor para abordar con más precisión y conocimiento el problema de la despoblación y el despoblamiento en la provincia. «Al igual que un cirujano antes de una intervención quirúrgica, es necesario conocer el diagnóstico del paciente», enfatizaron los representantes de la UCLM, que han utilizado 68 variables relacionadas con la demografía (sexo, edad, nacimientos, defunciones, nacionalidad, migraciones...) y otras 114 del ámbito socioeconómico (empresas, renta, desempleo, nivel de estudios, vehículos, venta de inmuebles o deuda municipal).
Este estudio interdisciplinar, en el que también ha participado el catedrático Félix Pillet y que no cuenta con precedentes en nuestro país, concluye que en la provincia existen muchas zonas «escasamente pobladas», con menos de 10 habitantes por kilómetro cuadrado. Ruiz Pulpón precisó que el 56% del territorio únicamente acoge al 9% de la población, abarcando 42 municipios con una densidad media de 4,3 habitantes por kilómetro cuadrado. Revela que con la crisis y tras el boom de la inmigración, la mayoría de las localidades ciudadrealeñas perdió población, especialmente las de menor tamaño (el 91% de los municipios entre 2012 y 2017), y que «no hay patrones generales de comportamiento», puesto que hay pueblos de igual tamaño con variaciones muy diferentes.
respuesta política. Ante este escenario, tal y como avanzó hace unos días en el pleno de investidura, José Manuel Caballero insistió en que la Diputación de Ciudad Real va a actuar con todas sus «fuerzas, medios e inteligencia» para intentar paliar los efectos de un fenómeno que es difícil de atajar y que se extiende ya por buena parte de Europa. Además de la creación de un área específica de gestión (Desarrollo Rural, Turismo y Sostenibilidad) para articular medidas y trasladar propuestas, el presidente de la Institución provincial avanzó que en unos días enviará este informe al Gobierno de Castilla-La Mancha, al que solicitará la inclusión de los 46 municipios que presentan una despoblación moderada o fuerte en las zonas de Inversión Territorial Integrada (ITI), que actualmente sólo dan cobertura a los pueblos de las comarcas de Almadén y Campo de Montiel.
Caballero hizo hincapié en que la despoblación es «un problema de Estado», por lo que reclamó el apoyo del resto de administraciones, desde las locales a la Unión Europea. Recordó, en este contexto, que la política de cohesión futura de Bruselas para el periodo 2020-2027 puede considerar como casos especiales a atender las zonas escasamente pobladas, aquellas con menos de ocho habitantes por kilómetro cuadrado, y las regiones con baja densidad de población, por debajo de 12,5 habitantes. Otras administraciones, apuntó el presidente de la Diputación, deberían contribuir a esta causa desde el ámbito de la fiscalidad (IRPF).
En lo que respecta a la Diputación de Ciudad Real, Caballero subrayó que seguirán poniendo medios para garantizar la igualdad de derechos y oportunidades a los ciudadanos que vivan en los pueblos afectados por el despoblamiento y,  en general, a quienes estén establecidos en el medio rural ciudadrealeño. Planteó medidas como la bajada del precio de los servicios que ofrece la Institución provincial en estos pueblos, como la recogida de la basura, o establecer una línea de ayudas para aquellos que decidan invertir o emprender en estas zonas. Para ello, la Diputación pretende contar también con el apoyo de los siete grupos de desarrollo rural de la provincia, representados en la presentación del estudio por el presidente de Recamder y alcalde de Pedro Muñoz, José Juan Fernández, quien resaltó la capacidad que tienen de «influir en el territorio, dinamizar el tejido social y económico y generar oportunidades».
continuidad. José Manuel Caballero, que estuvo acompañado también por la vicepresidenta responsable del área de Desarrollo Rural, Turismo y Sostenibilidad, María Jesús Valverde, explicó que el estudio sobre la despoblación y el despoblamiento en la provincia de Ciudad Real llegó a la Diputación hace tres meses, pero no se presentó hasta este miércoles para impedir que los datos se convirtieran en armas arrojadizas en el contexto electoral.
Un estudio, anunció el presidente de la Institución provincial, que tendrá continuidad en el tiempo, ya que se comprometió a crear un observatorio permanente de la  despoblación, así como una herramienta informática o «cuadro de mando», para que se puedan consultar los datos exactos y concretos para acabar teniendo en una web la información de manera accesible y cómoda, al servicio de la ciudadanía y de todas las administraciones.