LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Cárceles para pensionistas

Hay muchos pensionistas que por su edad tienen que ir a una residencia de ancianos, y algunos conocidos me han pedido que escribiese que prefieren ir a la cárcel. Las residencias de ancianos del Estado, las que se pueden pagar con una pensión, tienen siempre unos presupuestos muy cortitos, el mantenimiento se hace casi a la desesperada, porque el Estado tiene que repartir el presupuesto y muchas veces hay recortes. Las mesas son antiguas, los cuartos de baño están envejecidos por su uso y los años, y no voy a seguir pero al lector se le ocurrirán muchas ideas porque son como los hoteles viejos. Sin embargo las cárceles, diseñadas por muchos de los políticos que tenemos y pensando en el futuro, tienen todo tipo de comodidades. Algunas tienen celdas individuales, con televisión, y otras piscinas e incluso gimnasios y saunas. Esto es público y notorio y han sido las publicaciones en la prensa de esos adelantos psicológicos para que los delincuentes puedan ser reinsertados los que han puesto la cerilla en la mecha. Total, para no aburrir al público, en las cárceles se está mejor que en las residencias de ancianos del Estado, muchas de ellas por haber sido diseñadas en la modernidad y otras cercanas a Madrid por lo que pueda ocurrir. Es hiriente la cuestión, mientras tratamos con racanería a quienes han dado su vida trabajando para que tengamos ese Estado de Bienestar que tenemos, somos generosos con quienes se lo han querido cargar. Eso mismo pasa muchas veces con los jubilados de autónomos que cobran una miseria mientras muchos inmigrantes ilegales rellenan un formulario y les dan más dinero mensual que a nuestros propios pensionistas. Tenemos que hacérnoslo ver por los sociólogos. Somos más generosos con los delincuentes y con los ajenos que con los propios. Nuestros pensionistas no están protegidos por ninguna legislación europea ni por las subvenciones para la inmigración, ni van al Tribunal de los Derechos Humanos a reclamar nada. Cuando te jubilas te dan un papelito donde pone lo que vas a cobrar el resto de vida que te queda y no conozco a nadie que proteste. Todos se conforman pacíficamente. Sin embargo las organizaciones internacionales casi todas subvencionadas, las ONG, los antiguos presos de ETA, etc., gozan del favor popular, consiguen que partidos políticos les apoyen, hacen manifestaciones, y en definitiva, consiguen cosas que no consiguen los resignados jubilados. Ayer se publicaba que el Sr. Urdangarin tenía una bicicleta estática en su celda, lo cual me parece muy bien, pero es una llamada de atención de cómo se vive en nuestras cárceles. Y además los presos cuando salen tienen derecho a prestaciones como si estuvieran en el paro y hubieran cotizado como si fueran trabajadores con la espalda rota o la vista degenerada por haber pasado la vida frente a un ordenador. ¿Se puede cotizar para ir a la cárcel?