Venezuela se desangra

SPC
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Venezuela se desangra - Foto: Leonardo Muñoz

A espaldas de la tensión política que azota al país debido a la tirantez entre Maduro y Guaidó, la miseria no deja de asolar a los residentes desde que comenzara en 2013 la crisis económica

Mientras la tensión política es más que palpable en Venezuela después de que el actual dirigente del país, Nicolás Maduro, reiterara ayer su rechazo al ultimátum de ocho días para convocar elecciones por algunos miembros de la Unión Europea (UE), entre ellos España, los venezolanos continúan enfrentando la crisis económica que lleva afectando a la nación desde 2013. 
Ni «Maduro» ni «Guaidó», las palabras que más se repiten en las zonas humildes de Caracas son «hambre» y «miseria», dos nociones cada vez más cotidianas entre los miles de residentes que quedan a las espaldas de la pugnas entre Maduro y Juan Guaidó, líder del Parlamento, y autoproclamado presidente del país, apoyado por la mayoría de los países de América Latina, Estados Unidos, la UE y desde ayer, también por Israel.
Los afectados son familias como las que viven en un estacionamiento al pie del popular barrio caraqueño de Petare, donde accedieron en 2014 ante la imposibilidad, según dicen, de pagar una vivienda, mientras subsisten entre plásticos, tablones y cartones: «sobreviviendo» y poco más.
«En estos años, la situación ha empeorado (...) todo ha sido muy físico (...) estamos como quien dice apenas sobreviviendo», comenta Ronald Vásquez, uno de los vecinos cuyo sueldo como soldador apenas llega para «comprar ni un kilo de pollo en una semana», una posibilidad que se aleja cada día más en un país con un registro diario de 4 por ciento de inflación.
Para todos ellos, tener una vivienda es apenas una utopía, muy difícil de conseguir y dependen solo de las ayudas del Gobierno.