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Dolz: «Estamos en un punto neutro respecto al tren»

Leo Cortijo
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El alcalde hace hincapié en que «no hemos avanzado ni retrocedido» al respecto y que la última palabra a la hora de implantar el proyecto 'XCuenca' «la tiene el Ministerio de Transportes y no el Ayuntamiento».

Dolz: «Estamos en un punto neutro respecto al tren» - Foto: Reyes Martínez

Semana de vuelta al cole en las aulas tras las vacaciones navideñas, y semana también de regreso a la actividad política. Con la cabalgata de los Reyes Magos se puso el punto final a tres semanas de celebraciones, actividades y encuentros con los seres queridos. En la mayoría de los casos, con una mesa y un banquete pantagruélico de por medio. Y así, no resulta raro terminar empachado un día sí y otro también, añorando incluso el retorno a la –bien entendida– rutina. Esa vuelta a la normalidad política implica arremangarse para lidiar con uno de los asuntos que quedaron pendientes en la recta final del año pasado: el tren convencional.

Tras la celebración del Pleno municipal una cosa quedó clara para el alcalde de la ciudad, y es que, como Ayuntamiento, «no apoyamos el mantenimiento de la línea, pero tampoco se apoyó la postura que presentó el equipo de Gobierno de modificar o reactivar la zona que ahora ocupan las vías del tren a su paso por la ciudad». Así todo, Darío Dolz subraya que en este apartado que tantas opiniones ha generado a un lado y a otro «estamos en un punto neutro», y es que «ni hemos avanzado ni hemos retrocedido». 

Un «punto de partida cero» en torno a lo que pueda pasar a corto y medio plazo, conscientes al mismo tiempo –avisa el regidor– de que «no es una decisión del Ayuntamiento de Cuenca, es una decisión del Ministerio de Transportes a través de Renfe y Adif, que pueden tomar la decisión que estimen oportuna». Por esta razón y aunque es «más favorable» contar con el apoyo de los consistorios afectados por el proyecto, Dolz insiste en que el Ministerio puede llevar a cabo la propuesta XCuenca porque «está bajo su gobernanza».

El equipo de Gobierno, en minoría, tiene una posición «clara» al respecto y así la defendió en su moción. Lo que Dolz se pregunta en este capítulo es si este mismo debate se ha producido en el resto de ayuntamientos por donde pasa la línea: «No sé si ha habido mociones a favor o en contra ni sé el posicionamiento de todos los consistorios, pero es una potestad propia del Ministerio de Transportes».

Lo que descarta el máximo responsable del Ejecutivo local es la consulta ciudadana que le propuso el líder de Cuenca nos Une, Isidoro Gómez Cavero. Ese es un guante que Dolz no recogió durante el Pleno ni tampoco pasa por su cabeza. «Esa posibilidad no depende del Ayuntamiento» –argumenta–, pues «la tiene que autorizar el Consejo de Gobierno y estaríamos con dimes y diretes hasta que se produjese la consulta». Bajo su punto de vista, «tenemos que ser más prácticos y pragmáticos» en este sentido, entendiendo que desaparecería el tren convencional, «pero con una alternativa clara y más lógica en los tiempos que corren».

Nuevo año político. Éste será el último año completo de legislatura. Por tanto, es clave. A estas alturas de 2023 ya se estará pensando –si no antes– en la cita electoral que debe dirimir el futuro del bastón de mando municipal. Dolz sabe que se la juega y así se lo ha hecho saber a su guardia pretoriana: «Éste es el año de las actuaciones en la ciudad», comenta responsabilizado, y pone negro sobre blanco al respecto: «Tenemos montantes económicos comprometidos, que arrastramos del año pasado, por un importe de 6,5 millones de euros y muchos de esos proyectos van a entrar en licitación». A esto hay que sumarle otras actuaciones que se vayan a acometer en torno al mantenimiento de los barrios, «y algún ejemplo hemos dado ya en La Paz, Tiradores o Cerro de la Horca». Una partida que se completa con 1,8 millones «ya destinados y bloqueados» para mantenimiento urbano, en concreto para acerado y asfaltado. Algo en lo que «tenemos que hacer un hincapié importantísimo», remata el regidor. 

Cuestión aparte será el papel de los distintos grupos en el Pleno municipal. Dolz recuerda que hasta el día de hoy, salvo en las mociones donde ha habido discrepancias, «todas las partes resolutivas han salido adelante sin ningún problema», y así pide que siga siendo ya que se trata de cuestiones «capitales» para la ciudad. Una petición que resulta más oportuna que nunca a juzgar por el guirigay en el que se ha convertido el Pleno de un tiempo a esta parte.

Papel de la oposición. El alcalde, por ejemplo, cree que será «más complicado» interpretar el posicionamiento de Cuenca nos Une en las sesiones plenarias debido a la división interna de la formación a cuenta del ferrocarril. «La relación que mantengo con Isidoro es excelente, pero la fractura del grupo no sé en qué va a terminar… estoy un poco perdido en relación a qué va a ocurrir con Cuenca nos Une», apostilla en este sentido.

Por otro lado, verbaliza un deseo de cara a este recién estrenado 2022, y es que todos los partidos «miremos por la cuidad de Cuenca y seamos un poco más educados en las relaciones dialécticas que mantenemos entre nosotros». En el último Pleno, en el que se debatió por encima de todo la viabilidad del tren, se cruzaron algunas líneas rojas que nunca deberían haberse cruzado. Dolz ahonda en ello y aboga por «intentar rebajar un poco el nivel de tensión, que básicamente lo propician los grupos de la oposición, y en concreto el Partido Popular». En definitiva, «que nos respetemos un poco más los unos a los otros».

«Es el año de pisar el acelerador». Darío Dolz es plenamente consciente de que 2023 es un año «clave». Tiene muy claro que quiere volver a ser el candidato del PSOE dentro de un año y medio porque cuatro años para el desarrollo de ciertos proyectos es «relativamente poco tiempo». El alcalde lanza su mensaje: «Fuerzas y ganas no me van a faltar en esta recta final de legislatura ni en la próxima si los conquenses quieren que sigamos gobernando». También recalca que es momento de «pisar el acelerador y de cumplir los compromisos». La pandemia ha pasado factura, los procedimientos administrativos restan agilidad en la ejecución y de esta forma la lista de tareas pendientes no es corta. Ahora bien, Dolz confía en que todas o casi todas saldrán adelante este año.