NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


Un buen comienzo

Que las oportunidades están para aprovecharlas es una lección que en Podemos han aprendido al dedillo. Al igual que la lección de que antes de asaltar los cielos primero hay que saber de qué están hechas las nubes. Unidas Podemos ha experimentado desde el pasado mes de julio una importante transformación, más bien una metamorfosis, que ha dado como resultado un partido capaz de llegar a acuerdos con posturas a priori antagónicas.
Ayer, sindicatos, patronal y el gobierno de coalición, firmaron de forma oficial la subida del salario mínimo en España hasta los 950 euros. Los medios de comunicación han revelado en estos días algunos de los pormenores de una negociación en la que participó activamente el líder de la formación morada, Pablo Iglesias, que en las distintas campañas electorales se había presentado poco menos que como el azote del empresariado, y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, muy vinculada al movimiento sindical.
Pedro Sánchez dio solemnidad ayer a ese acuerdo estampando su firma, pero un acuerdo que manda un mensaje claro a la ciudadanía: el de que PSOE y Podemos van en serio en la ejecución de políticas que, con más o menos acierto, y eso es algo que iremos viendo, pretenden redundar en el bienestar de los ciudadanos.
Qué duda cabe que el comienzo ha hecho a muchos reflexionar sobre el futuro de este ejecutivo de coalición. Muchos, entre los que me incluyo, habíamos puesto ya fecha de caducidad a esta legislatura. Habíamos pronosticado una muerte prematura de un gobierno que en cualquier momento podía saltar por los aires debido a las diferencias de criterio de ambas formaciones, y por el choque de los potentes liderazgos de ambos dirigentes. Pero este acuerdo parece alejar esa línea temporal, sobre todo por esa capacidad de poner el diálogo social en el centro, y poder acordar con la patronal sin aspavientos ni sobreactuaciones mitineras.
Ya llevamos una subida del SMI, una subida de los salarios de los empleados públicos, la actualización de las pensiones al IPC, una declaración de emergencia climática… Y después de vista la firma de ayer, el siguiente paso será la reforma de los famosos “aspectos más lesivos de la reforma laboral”. Parece que en el Gobierno trabajan en la misma dirección. Muchas voces distintas pero las mismas palabras, como dijo Sánchez cuando presentó a su gabinete. Y eso siempre alarga la vida de un ejecutivo.
De momento queda un nubarrón en ese horizonte, que es el de Cataluña, con demasiados interrogantes en el aire debido al adelanto electoral, la crisis de los partidos independentistas en el gobierno de Cataluña, y una reunión entre Sánchez y Torra en la que la independencia de Cataluña estará sobre la mesa. También faltan los presupuestos, que serán otro de los momentos clave de la legislatura, pero hay que admitir que este gobierno se ha ganado, al menos, los primeros 100 días de gracia que nadie le había concedido.