'Filomena' condiciona un 80% de la cosecha del olivar

Jonatan López
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La nevada y las bajas temperaturas de la borrasca impiden que los olivareros de la Alcarria puedan recoger el fruto. Asaja Cuenca confirma que los hielos «harán mucho daño a los árboles»

‘Filomena’ condiciona un 80% de la cosecha del olivar

Hace apenas un mes, los productores de olivar de la provincia confirmaban que la temporada sería un 20 por ciento superior a la de un año considerado como normal. La meteorología había acompañado a lo largo del año y el fruto se había desarrollado de forma óptima. Se avanzaba que, incluso, la cosecha se podría adelantar en al menos 20 días. De hecho, muchas familias que tienen pequeñas explotaciones aprovecharon las temperaturas suaves de diciembre para adelantar y cosechar las aceitunas y llevarla a las almazaras cuanto antes.

En cambio, las explotaciones de mayor tamaño que se vienen recogiendo tradicionalmente a partir de enero, han visto como se echaban encima unas jornadas de viento y frío, y posteriormente llegaba la borrasca ‘Filomena’ con nieve y hielo. Como consecuencia, el temporal va a condicionar entre un 80 y un 85 por ciento de la cosecha en buena parte de la Alcarria. Así lo constata el responsable del sector olivarero y miembro del Comité Ejecutivo de Asaja Cuenca, Gerardo González, quien cuenta que la situación «es delicada. Tenemos muchas ramas rotas y muchos olivos con nieve que se están helando».

Gran parte de la recolección se iba a realizar con máquinas y paraguas, pero la nevada caída va a impedir que se empiece hasta que la nieve convertida en hielo no desaparezca. ¿A qué se debe que los productores no hayan cogido antes la producción? La rotación y diversificación de cultivos ha ocupado a los agricultores en la siembra del cereal u otros cultivos en las últimas semanas del año.

Daños. González observa que en localidades como Gascueña o Jabalera se puede apreciar el daño que ha hecho el temporal de nieve y frío. «Es una barbaridad. A lo olivos que tienen la nieve encima les va a hacer año», dice. No obstante, y a pesar de las inclemencias, el fruto «no se perderá. El aceite está en la oliva, pero el peso va a bajar un montón. De tomas formas», añade, «estábamos teniendo un año con poco peso, tres puntos por debajo de lo normal, pero sí con buen aceite. Eso al final se traduce en menos dinero». 

Con la bajada de las temperaturas, «habrá que ver cómo evoluciona y cuándo la podemos coger». Además, los hielos «van a hacer mucho daño a los árboles, se van a tostar, y cuando cojamos la aceituna con las máquinas muchas hojas caerán y las ramas que están dañadas se desprenderán».

Los precios tampoco han acabado por mejorar, a pesar de que el año no ha sido bueno en otros países productores del Mediterráneo, caso de Italia o Grecia. Comenta el olivarero de Villalba del Rey que «parecía que querían repuntar, pero todo está muy parado. Una semana sin trabajar y sin precios. Ese aumento que se vislumbraba no se ve ahora».