NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


La Navidad y la familia

Cuando un hijo te dice que puede que esta Nochevieja no venga a cenar a casa, y tú no has cambiado el menú, es que algo pasa. El presidente de Castilla-La Mancha ya ha dejado caer que prefiere cenar con los suyos que con la ‘familia socialista’ con tal de no aguantar a algunos de los que parece que van a ser invitados a esa mesa. Y es que Emiliano García-Page le ha puesto precio a su pertenencia al partido en el que milita desde que tiene “uso de razón” como él mismo ha dicho en varias ocasiones, si se pone en cuestión la igualdad entre los territorios, como parece que quieren que suceda en Cataluña.

La dependencia de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias para la investidura se ha resuelto con el acuerdo de coalición, pero falta saber cómo se va a resolver la dependencia de los independentistas de Esquerra, que es tan alta que el precio a pagar puede ser también muy alto. Que el escrito de la Abogacía del Estado sea la clave que ponga esa investidura en la pista de despegue es una muestra de ello. Page ya consideró “increíble” que la crisis política se fuera a arreglar “con el informe jurídico de un abogado”, por lo que advirtió que “no se puede acabar arreglando con un cheque”. “No se puede arreglar así. En las cosas de todos decidimos todos” reiteró ante las aspiraciones de los republicanos. Y es por eso que el presidente autonómico ya ha dicho que su militancia “es poca” si tiene que elegir entre el carné del PSOE o velar por los intereses de los castellanomanchegos.

Un aviso en toda regla de que está dispuesto a dar la batalla aún incluso en la propia casa familiar, la de Ferraz, si el acuerdo acaba alterando ese equilibrio territorial que tanto defiende. Sabe que lo que dice puede resultar incómodo, pero como él mismo también ha reconocido, prefiere eso antes que “mirar para otro lado”. “Si algunos no dijéramos lo que pensamos con claridad probablemente el alcance del problema sería mayor” ha llegado a decir, y así lo hace cuando asegura que el acuerdo con ERC “no me gusta nada” porque “es malo para el país y es malo para mi partido depender del independentismo”.

Por eso, y a pesar de que son fechas en las que la familia debería estar unida, Page ya ha dicho que prefiere pasar la Nochevieja solo a aguantar las bromas de mal gusto de esa “familia política” que se está buscando Sánchez para la investidura. Veremos lo que nos depara el Año Nuevo, mientras tanto, disfruten de las fiestas y de los suyos todo lo que puedan.