TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Guiris

En perfecto castellano, marzo de 2012 en el Veltins Arena, aparecía una pancarta: «Entrada, 90€: ¿Un euro por minuto? ¡El fútbol no es sexo telefónico!». Igual que los seguidores del Manchester United en la ronda anterior, los aficionados del Schalke protestaban por el precio de las entradas de San Mamés (Europa League). Nadie se dio por aludido: se las cobraron, como al año siguiente el Valencia, a los dos el Sevilla, a los tres el Atleti, a los cuatro el Madrid... y a los siete el Barcelona, que ha fijado el precio para los seguidores (precisamente) del Manchester United en cuartos de la Champions en 117 euros por ticket. ¿Saben cuánto cuesta -ahora- ver la ida en Old Trafford como seguidor del Barça? En efecto: 102 libras, o sea, 117 euros. Ese «ahora» incrustado en la pregunta tiene truco, ya que las entradas originales eran de 75 libras, pero viendo lo que 'clavaban' en el Camp Nou, los directivos del United decidieron equilibrar el precio y con esas 27 libras adicionales subvencionar el viaje de sus seguidores a Barcelona. «Como hicimos en la fase de grupos ante el Valencia o el año pasado ante el Sevilla», añade el club inglés en una nota de prensa. Desde hace tiempo hemos sido los más listos...

El tema viene a medida de lo que ahora les refiero: va a arrancar oficialmente la Eurocopa 2020 -su fase de clasificación, vale, pero ya es torneo se mire como se mire- y por primera vez en la Historia no tendrá sede fija. Doce ciudades (Múnich, Bakú, Copenhague, Glasgow, Budapest, Dublín, Bilbao, Roma, San Petersburgo, Amsterdam, Bucarest y Londres, que albergará semifinales y final) donde el precio de las entradas será el mismo y el azerí pagará lo mismo que el escocés, el bilbaino, el rumano y el holandés. Tal vez 'globalizar' era eso y no la granujada tan nuestra de seguir timando a los 'guiris' como si estuviesen apretándose paella y sangría en una terraza.