Unas clases para ser más que un disc jockey

Hilario L. Muñoz
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El Centro de Educación de Adultos tiene desde hace cuatro cursos un ciclo de grado medio único en la región que permite a sus estudiantes aprender técnicas para dedicarse a la animación visual y musical en vivo

Unas clases para ser más que un disc jockey - Foto: Pablo Lorente

El Centro de Educación de Adultos Antonio Gala de Ciudad Real cuenta en su haber con una FP única en la provincia y que solo existe en otro instituto de Castilla-La Mancha. Se trata del título de Técnico en Vídeo Disc Jockey y Sonido que imparten los profesores Luis Sánchez y Elena Muñoz. Es un curso «en el que se da todo lo referente a la edición de vídeo para crear animación en vivo y en audio, además de dar clases para el uso de herramientas de imagen como Photoshop, Illustrator...», comentó el profesor a modo de resumen de un curso que se da de manera modular, lo que implica que en tres años se imparte el curso completo que dura un año y que llega a Ciudad Real gracias al apoyo del Fondo Social Europeo, a través del Plan de Garantía Juvenil, subvencionado por el Fondo Social Europeo, la Consejería de Educación Cultura y Deporte y el Ayuntamiento que prestó instalaciones para algunas prácticas en su inicio.
«El primer año di el manejo solo de Premiere y el uso de las cámaras; el segundo año fotografía en exclusiva y cámaras; este son montajes de vídeo, videomapping y Photoshop, así como pinchar con las mesas de mezclas y After Effects», explicó Sonia Espinosa, una de las estudiantes que se encuentra en su último año. «Tras cuatro cursos en los que se han impartido nueve de los once módulos de los que consta, adecuando en cada curso académico los módulos correspondientes a cada una de las cualificaciones profesionales, la valoración no puede ser más positiva» y «el promedio de alumnos que se matricula en cada curso es de unos 20 y al menos el 70% supera de manera exitosa la formación», explicó la directora del Centro de Educación de Adultos, Rosa García. El modo de dar la formación en la escuela de adultos de Ciudad Real implica que coexistan estudiantes que estén en el primer curso con los que están en su segundo o tercero.
Desde el aula, el profesor recuerda que «el audiovisual es presente y futuro» y, por este motivo, las clases se fundamentan en «hacer prácticas, que es lo que se trasladará a la vida real». A la vez se ofrecen «parámetros teóricos básicos». La idea, por ejemplo, en el curso de este año es que los estudiantes «cuando acaben sepan editar» vídeos en todos sus parámetros a través de distintos sistemas.
Detrás de un curso como este hay jóvenes que buscan nuevas salidas profesionales. Por ejemplo, Espinosa a sus 28 años llegó a este curso porque «le gusta crear vídeos, efectos y montaje de películas». La estudiante alega que pensó al inicio que iba a ser más DJ pero descubrió toda la parte dedicada al vídeo y la fotografía y se quedó con ella. A su lado, Laura Martín, explica que le gusta «mucho la fotografía» y que una opción es dedicarse a ella. En su caso, de hecho, procede del diseño gráfico por lo que una opción, para ambas, es al acabar este curso completar su formación con la FP de animación 3D y videojuegos, otra de las múltiples opciones que hay en la formación profesional. «La idea es ampliar conocimientos y meterme en los audiovisuales porque esto tiene futuro».
Junto a ellas hay estudiantes que se lanzan a este curso modular por el título de disc jockey. «Desde hace cinco o seis años empecé a meterme en el mundo de la música y el DJ», explicó Juan Gallardo, quien aspira a ser DJ «por vocación». «Me llama la atención y me apasiona», argumenta un joven que busca convertir una afición en profesión de futuro. «Vi la oferta de este curso y dije esta es la mía», señala al pensar en el futuro que ofrece unos estudios para trabajar en algo más que en poner música.
«Esta enseñanza está dirigida a jóvenes entre 18 y 29 años en condición de desempleo que no estén cursando otros estudios», recordó la directora. Además, tras la superación de los módulos y las prácticas existe la posibilidad de que puedan solicitar una beca de hasta 1.000 euros, para lo que es necesario firmar un convenio de colaboración con empresas. «Algunos de nuestros estudiantes han conseguido un empleo en dichas empresas al finalizar su periodo de formación», indicó. «Intentamos dar herramientas diferentes que faciliten poder conseguir un empleo digno», argumentó, para lo que no solo existe este programa enmarcado como ciclo de grado medio, sino que se ha ampliado con otros como Atención Sanitaria a Múltiples Víctimas y Catástrofes, que se trata de módulos pertenecientes al Ciclo de Grado Medio de Emergencias Sanitarias.