Un futuro distópico

SPC
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El coronavirus no ha llegado para quedarse, pero sí impulsará cambios importantes a largo plazo en la sociedad, desde el ocio y la cultura a las nuevas maneras de trabajar

Los espacios comerciales deberán adecuarse a las reglas de aforo y distanciamiento. - Foto: ABEDIN TAHERKENAREH

En cuestión de semanas, la pandemia del coronavirus ha pasado de ser un temor sanitario nacional, a convertirse en una crisis mundial que ha puesto en cuarentena a sociedades enteras y ha cerrado importantes sectores de la economía en muchas partes del mundo. Empresas y particulares se están encargando de gestionar el impacto del COVID-19 tanto en sus vidas personales como en el ámbito profesional y empresarial.  
Mientras que la mayoría de las compañías e instituciones se centran en navegar por la realidad inmediata y las consecuencias a corto plazo de la crisis, es evidente que esta pandemia impulsará cambios a largo plazo en la vida de los ciudadanos como consumidores, empleados e incluso como votantes. Estos cambios actuales y los que vendrán moldearán una nueva realidad social y profesional en el mundo durante los próximos años. 
El informe titulado Trust Barometer sobre el Coronavirus de la firma estadounidense Edelman, dedicada a la consultoría de relaciones públicas y marketing, apunta que el COVID-19 cambiará la sociedad en una docena ámbitos esenciales de la vida, desde la casa y el empleo hasta el ocio o las vacaciones. 
 

El nuevo trabajo

El recientemente normalizado trabajo a distancia hará que las empresas se replanteen la oficina como un espacio productivo para pasar a un modelo de trabajo concebido como un lugar para construir una cultura de equipo y desarrollar una profunda y práctica colaboración entre los empleados. Esto hará que las empresas sean más receptivas a la contratación de empleados que no vivan cerca de las oficinas y obligará a las compañías a encontrar nuevas fórmulas para demostrar que apoyan el estilo de vida a distancia. Por ejemplo, la empresa canadiense de comercio electrónico Shopify ha ofrecido a sus empleados un plus de 1.000 dólares para aquellos que monten su su oficina en casa.  

 

Los recorridos virtuales sustituirán muchas veces a los presenciales. Los recorridos virtuales sustituirán muchas veces a los presenciales. - Foto: NEIL HALL

Confianza en la empresa

El Trust Barometer sobre el Coronavirus arrojó que, en ocho de los 10 países encuestados, la empresa fue vista como mejor preparada para luchar contra el virus que el Estado. Esto constata, según los expertos, que los trabajadores ahora esperan que las compañías actúen al respecto sobre asuntos que antes solo concernían al Gobierno o a la Administración. 

 

Revolución educativa

El cierre de universidades y colegios ha hecho que millones de estudiantes hayan tenido que pasar a una formación online y ha obligado a que muchos padres se conviertan en profesores. Esta situación hará que el aprendizaje remoto se normalice y dé lugar a una mayor flexibilidad sobre cómo y cuándo las personas aprenden.
  

Un aeropuerto vacío.Un aeropuerto vacío.

La casa como fortaleza

La cultura de estar fuera de casa puede ir perdiendo peso a medida que las personas comiencen a fortificar sus hogares para intentar cubrir todas y cada una de sus posibles necesidades. Esto también podría suponer que el diseño de los hogares empiece a cambiar para facilitar el trabajo, el estudio y también el ocio desde la vivienda.

 

Conciertos y museos en 5g

Las nuevas tecnologías como el 5G harán que la realidad virtual sea al fin real y que las actividades experimentales que ahora se sienten fuera del alcance de muchos comiencen a ocurrir en espacios virtuales (por ejemplo, asistir a conciertos o a museos). 

Es una incógnita cuándo volverán las terrazas.Es una incógnita cuándo volverán las terrazas. - Foto: Lavandeira jr

 

Vacaciones seguras

La forma de viajar también puede verse modificada. De esta manera, a medida que las personas empiecen a priorizar la limpieza y el saneamiento, la industria hotelera reafirmará su fuerza frente a otras alternativas como Airbnb. Las vacaciones ahora también empezarán a cambiar su tendencia hacia actividades al aire libre como la acampada o el esquí, que permiten descansar y disfrutar de el tiempo de descanso sin tener demasiado contacto con otros viajeros. 

 

Salud igual a riqueza

El Covid-19 aumentará aún más la correlación entre los ingresos y el estado de salud. En este sentido, el bienestar y los comportamientos de prevención se convertirán en indicadores de la posición social individual y familiar. 

 

Telesanidad 

La medicina a distancia será la prioridad en lo que a las visitas al médico se refiere, como ha sucedido ya en muchas consultas al profesional de familia durante la crisis actual de l coronavirus. Además, se espera que haya una mayor conciencia sobre los problemas de salud mental, además de aumentar la demanda a este tipo de servicios sanitarios.

 

Los mejor valorados

Después de años de erosión en la confianza de este sector, el Trust Barometer muestra que ahora los científicos y los médicos son las personas en las que más se confía para responder eficazmente a la crisis (85 por ciento), seguidos por las autoridades sanitarias nacionales (78 por ciento), las mundiales como la OMS (74 por ciento) y los reponsables locales de salud (72 por ciento).  

 

Más populismo

Para muchas personas de todas partes del mundo, el coronavirus es una manifestación más de las preocupaciones sobre la inmigración y nuestra interdependencia en el mundo que nos rodea. Esto podría dar lugar a nuevos discursos populistas y al afianzamiento de los ya existentes.  

 

Ecologismo en entredicho 

A medida que los consumidores comiencen a priorizar entornos desinfectados, tanto empresas como usuarios pueden enfrentarse a una mayor confusión sobre las opciones relacionadas con los productos desechables, como los plásticos de un solo uso o como las bolsas de plástico. Por ejemplo, empresas como Starbucks retiraron los vasos reutilizables durante la pandemia. 

 

Las ‘cocinas fantasma’

El sector del retail dará un paso más hacia el comercio electrónico, incluso en aquellos productos y empresa que hasta ahora se estaban resistiendo a ello. El hecho de probar artículos como el maquillaje en las tiendas empezará a ser considerado como demasiado peligroso. Del mismo modo, los restaurantes acelerarán su camino hacia un modelo de entrega a domicilio y surgirán las llamadas cocinas fantasma, es decir, locales de comida, normalmente rápida y casual, que preparan alimentos que pueden ser comprados exclusivamente con una app de reparto.