Tensa y polémica derrota

Efe
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Las decisiones arbitrales marcan un duro encuentro en Benidorm en el que los conquenses cayeron por un gol (26-25)

Imagen de archivo de un partido del Liberbank Cuenca - Foto: Reyes Martínez

El Balonmano Benidorm rompió su mala racha de siete jornadas consecutivas sin ganar con un agónico triunfo sobre el Liberbank Cuenca (26-25) tras un partido muy tenso y marcado por las decisiones arbitrales. El conjunto de Fernando Latorre se quejó de los números siete metros con los que fue sancionado, mientras que Cuenca protestó por la cantidad de exclusiones que sufrieron sus jugadores, sobre todo en la segunda parte. El Benidorm, mucho más necesitado, arrancó mucho más intenso que su rival y pudo lograr las primeras ventajas gracias a las paradas de Roberto y los contragolpes de Folques.
Poco a poco Cuenca, liderado en ataque por Natán, fue recortando las distancias, si bien el Benidorm logró mantenerse al frente en el marcador gracias a la inspiración del cubano Pabán, autor de 11 tantos. Tras un tiempo muerto de Lidio Jiménez, el Liberbank logró igualar el partido (7-7) en el ecuador del primer acto, pero el Benidorm, con un Pabán infalible el ataque, logró dar un nuevo estirón para marcharse al descanso con ventaja (15-13). En el segundo tiempo, el encuentro se rompió definitivamente tras una doble exclusión que sufrió Cuenca tras invasión de pista antes de tiempo de Sergio López.
La acción la aprovechó el Benidorm para tomar el mando del partido (20-15, minuto 11) ante el desconcierto del equipo de Lidio Jiménez, que se vio obligado a pedir un nuevo tiempo muerto para frenar la escapada local. Natán y Doldan aparecieron en escena para nivelar el partido (22-21) y elevar la tensión en los últimos cinco minutos, pero una nueva doble exclusión y los goles de Pabán le dieron aire al Benidorm. Ya en los últimos instantes se sucedieron las jugadas polémicas para los dos equipos y aunque el conjunto visitante logró recortar diferencias en los últimos segundos el Benidorm supo resistir para proteger un triunfo que le permite cerrar la primera vuelta sin angustias.