Vidal Maté

Periodista especializado en información agraria


El vino, por el buen camino

Durante los últimos años, el sector español del vino ha liderado el comercio internacional y, en todos los casos, por encima de los 22 millones de hectolitros. Unos volúmenes muy superiores a las ventas de Francia, Italia, Argentina, Chile o Sudáfrica. Sin embargo, estas exportaciones supusieron unos ingresos medios ligeramente superiores a los 2.000 millones de euros, consecuencia de unos precios bajos por el fuerte peso de los graneles baratos. Una cifra que contrasta con los más de 9.000 millones de euros que generaban las ventas de los vinos galos o los 5.000 de los transalpino. Y es que el valor medio de los vinos franceses exportados superaban los cinco euros por litro y los tres euros los vinos italianos, mientras los españoles solo superaban ligeramente el euro por litro.
La exportación barata de los vinos de la calidad más baja como graneles, e incluso algunos de denominaciones de calidad también a granel, han constituido el principal instrumento en el pasado para lograr el funcionamiento del mercado interior ante la existencia de vendimias elevadas superiores a los 36 millones de hectolitros y una caída de la demanda de hasta 10 millones de hectolitros. En este contexto, dar salida a los excedentes, aunque fueran baratos, era el camino para sostener, al menos, las cotizaciones del vino en origen, de los precios de la uva y, a la postre, tratar de frenar la desbandada de viticultores en las zonas de mayor producción.
Cambiar esa dinámica -pasar de vender mucho barato a vender menos, pero de más calidad y a precio superior- ha sido uno de los objetivos sobre los que viene trabajando el sector. Con altibajos, se han dado pasos importantes en positivo. Así, para el responsable del Observatorio Español de los Mercados del Vino, Rafael del Rey, se trata de un proceso de cambio que requiere tiempo y, sobre todo, continuidad, al margen que haya altas o bajas producciones. Para ello, prosigue, hay que poner siempre por delante una valorización de un producto de calidad en los mercados adecuados y renunciar a caer otra vez en guerras de precios. 
Los datos sobre las ventas en el exterior de vino en 2018 suponen la confirmación de que se mantiene esa hoja de ruta, aunque en el mismo haya jugado un papel determinante la existencia en 2017 de unas bajas cosechas en el mundo con precios al alza.
Las exportaciones del pasado año en su conjunto muestran una cifra récord en los ingresos con 3.290 millones de euros, lo que supone un incremento del 2,8% sobre el período anterior, a pesar de que las ventas en volumen cayeron el 11,4% hasta los 25,4 millones de hectolitros frente a los 289,5 millones del año precedente.
Con una cosecha corta de solo 36 millones de hectolitros en 2017, una buena situación en el mercado interior y cosechas discretas en el mundo, 2018 ha sido un año propicio para entrar con buen pie en los mercados exteriores. Ello se tradujo en menos ventas en volumen por existir una oferta más escasa, pero una mejoría importante en los ingresos por la subida general de los precios de los que también se benefició el sector español. 
Por categorías. De esa cifra total, los vinos envasados solo sumaron 9,54 millones de hectolitros con un descenso del 9,8%. Sin embargo, los precios registraron un incremento medio del 11,2% hasta una media de 2,42 euros litro. En el conjunto de los envasados, cayeron las ventas de todas las categorías, menos los espumosos. 
En este sentido, los vinos con Denominación de Origen Protegida descendieron un 11% en volumen, pero solo un 5% en valor. Aquellos con Indicación Geográfica Protegida bajaron  un 15% en volumen, pero aumentaron sus ingresos un 2,9%.Los vinos varietales redujeron sus ventas un 15,7% en volumen, pero incrementaron también sus ingresos en un 3,5%. Finalmente, vinos sin ninguna indicación bajaron sus ventas en volumen un 15% y aumentaron sus ingresos un 6,9%.
En los graneles, las ventas en volumen cayeron un 9,8% hasta los 9,54 millones de hectolitros. Esto supone menos de la mitad de las ventas en volumen de todo el sector, cuando años atrás superaban el 50%. No obstante, vieron crecer sus ingresos en un 8,6% hasta los 600 millones de hectolitros. El precio medio de venta de un litro a granel fue de 1,47 euros, con un incremento del 17,9%.
Por mercados, los descensos en las ventas en volumen fueron generales, con unas pocas excepciones como Italia y Portugal por sus bajas cosechas y México o Canadá como mercados en aumento. En el resto de los principales mercados, hubo caídas generalizadas de entre un 5% y un 10% y del 46% en el mercado chino. 
Francia se mantiene como el primer destino de los vinos españoles, con 5,9 millones de hectolitros básicamente por los graneles a un precio medio de solo 0,66 euros litro. Alemania es el segundo, con 3,9 millones de hectolitros a un precio medio de 1,08 euros por

Litro. Italia es el tercero, con 2,2 millones de hectolitros a 0,60 euros de media, y Portugal, el cuarto con dos millones de hectolitros a 0,66 euros por litro fundamentalmente de graneles.
En valor, a la cabeza se halla el Reino Unido, con 241 millones, seguido de Estados Unidos con 215, Alemania con 202 millones, China con 132, Suiza con 102, Francia con 64, México con 60 y Portugal con 46 millones de euros. El precio medio más caro corresponde a Suiza con 4,9 euros por litro, seguido de los 3,59 euros en Estados Unidos,  3,2 euros en Noruega, 2,95 en México, 2,20 en Japón y de 1,86 euros en el Reino Unido.
regiones. Por comunidades autónomas, de los 25,4 millones de hectolitro exportados, Castilla-La Mancha supuso nada menos que el 52% en volumen con 13,2 millones de hectolitros, si bien en valor significa solamente un 35% con 890 millones de euros, al tener un precio medio de solo 0,67 euros por litro. Ciudad Real es la provincia más exportadora con siete millones de hectolitros, con un aumento en los ingresos del 10%.
Extremadura es la segunda región exportadora con algo más de dos millones de hectolitros y a un precio medio de 0,64 euros por litro. En la parte contraria destacan las ventas de un millón de hectolitros de La Rioja, un 7% menos a un precio medio de 3,33 euros por litro; País Vasco, con 0,54 millones de hectolitros a 3,69 euros por litro; Castilla y León con una exportación de solo 0,35 millones de hectolitros, un 3,8% más, a una media de 5,14 euros por litro por el peso de los vinos envasados de calidad. Galicia exportó únicamente 0,21 millones de hectolitros con un descenso del 27%, a 2,17 euros por litro por valor de 46 millones de euros, un 9% menos que en 2017.
Este año, a partir de una gran vendimia en España con 49 millones de hectolitros y unas elevadas cosechas en otros grandes países productores, se espera un mercado difícil donde todos los indicadores avanzan hacia rebajas de precios que ya se han comenzado a ver en los últimos meses ante una mayor oferta y una demanda estancada.