De la Guía Michelin a la cocina solidaria

M.C.Sánchez (SPC)
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El vienés Steirereck, con dos estrellas Michelin, pone sus fogones al servicio de quienes luchan en primera línea contra el Covid-19

De la guía Michelin a la cocina solidaria - Foto: CHRISTIAN BRUNA

El coronavirus lo ha cambiado todo, también la rutina de los grandes templos de la cocina mundial que, actualmente cerrados al público por la pandemia, se ven obligados a reinventarse y adaptarse a una nueva realidad para seguir estando en el Olimpo de la mejores.
Así ocurre con el vienés Steirereck, con dos estrellas Michelin, que pone sus fogones al servicio de quienes luchan en primera línea contra el COVID-19. Sus cocineros preparan cada día un millar de platos, no como hasta ahora para los sibaritas llegados de todas las partes del planeta, sino para los funcionarios más expuestos: policías, sanitarios y bomberos, entre otros.
Lo que al principio comenzó como un improvisado gesto solidario para vaciar los depósitos llenos de comida que tenía el local vienés, se ha convertido ya en un proyecto que seguirá adelante hasta el final de la lucha contra el virus.
De la guía Michelin a la cocina solidariaDe la guía Michelin a la cocina solidaria - Foto: CHRISTIAN BRUNALo cuenta Birgit Reitbauer, jefa del Steirereck y esposa del chef Heinz Reitbauer, cuyo establecimiento fue en 2019 el número 17 en el ranking mundial elaborado por la prestigiosa revista gastronómica británica Restaurant. «Empezamos el día que nos enteramos de que todos los restaurantes tenían que cerrar sus puertas», recuerda la empresaria, evocando esas frenéticas jornadas de mediados del pasado marzo, cuando el Gobierno paralizó la vida pública en el país alpino.
Después de cuatro semanas de epidemia, Austria cuenta actualmente con unos 12.000 casos de coronavirus confirmados, con unos 200 fallecidos, pero con una pronunciada tendencia a la baja en las nuevas infecciones.
Las autoridades siguen permitiendo salir a pasear, o incluso a hacer deporte, a quienes vayan solos o con las personas con las que viven, pero insisten en reducir al máximo el contacto social y el movimiento, especialmente a las personas mayores y con enfermedades.
De la guía Michelin a la cocina solidariaDe la guía Michelin a la cocina solidaria - Foto: CHRISTIAN BRUNAEn lugar de sofisticados platos de la alta cocina, en el Steirereck se prepara ahora típica comida casera austríaca e internacional, como pimientos rellenos, lasaña, verduras y diferentes carnes, siempre acompañado de arroz o pasta.
«Cuando tuvimos que cerrar, nuestros depósitos estaban llenos. Nos reunimos, pensamos qué podríamos hacer y decidimos preparar comida para los que ayudan», cuenta BiReitbauer.
El Steirereck tiene otros dos restaurantes más populares, por lo que no hubo problema para cambiar de la llamada haute cuisine a platos más populares y caseros, cuenta. En total, una decena de cocineros trabaja de forma voluntaria en tres turnos separados, para asegurar que haya suficiente espacio en las instalaciones y no se produzcan nuevos contagios. Las comidas son luego entregadas de forma gratuita a las Fuerzas de Seguridad y a las ambulancias de Viena.


También los proveedores

Si bien al principio las comidas se nutrían de las reservas de alimentos del local, ahora la materia prima proviene de proveedores habituales del restaurante, que participan así en esta acción solidaria.
«Creo que volveremos pronto al nivel habitual, porque mucha gente estará feliz de poder salir de nuevo, de visitar otra vez restaurantes y no tener que cocinar en casa siempre», explica la empresaria. «Mientras, nosotros nunca hemos dejado de ser atletas de alta competición, acostumbrados a rendir al máximo», concluye.