EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


Abogacía por la Igualdad

En la pared de un edificio de la calle Mayor de Albacete, en un escondido rincón, junto al nombre de la calle, encuentro una curiosa placa cuyo texto reza: «El hombre muere por primera vez a la edad en que pierde el entusiasmo». En algún momento alguien en la ciudad lanzó un mensaje espontáneo y anónimo, como quien lanza al mar un mensaje en una botella con la esperanza de que algún día otro lo encontrará y lo leerá.
El mensaje de entusiasmo que encuentro en la botella hace referencia a la búsqueda de metas claras y estimulantes, a la fuerza impulsora capaz de vencer todos los obstáculos. La energía necesaria que todos precisamos para seguir hacia adelante, para impulsar a nuestras familias, nuestra ciudad y nuestro país. Solo con entusiasmo es posible la lucha, la entrega, el trabajo y el sacrificio.
 Celebramos precisamente ahora en el Colegio de la Abogacía de Albacete los 185 años desde su creación. Solamente desde una perspectiva de ilusión y entusiasmo de todos los abogados que nos han precedido, conformando «un colegio vivo y defensor de la libertad e independencia del abogado en el ejercicio de la profesión», enmarcada esencialmente en garantizar la información, el asesoramiento, la contradicción y la igualdad de las partes en el proceso, en el ámbito del ejercicio del derecho de defensa como un requisito de la tutela judicial efectiva, se puede entender tan longevo logro y notoriedad.  
Y hablando de mensajes callejeros, en el conjunto de actividades que viene desarrollando el Colegio con motivo de este aniversario, se expone en el Paseo de la Libertad de Albacete, junto al Palacio de Justicia y el Colegio de Abogados, la exposición itinerante ‘Iguales en Derechos. Abogacía por la Igualdad’, organizada por el Consejo General de la Abogacía Española, con una muestra de 30 imágenes realizadas por 15 mujeres y 15 hombres que, enlazando con el contenido de fondo de las funciones expuestas en el ejercicio de la abogacía, pretende concienciar sobre las desigualdades existentes en todos los ámbitos de la sociedad y apostar por una igualdad real efectiva. Cada imagen está acompañada de un breve texto en el que los autores explican qué quieren expresar con esa foto, qué les sugiere o qué cambios quieren que se produzcan en la sociedad a partir de sus imágenes. Los temas de las fotografías son variados: esclavitud infantil, enfermedades, educación, trabajo, refugiados.
Desde que encontré la placa de la calle Mayor, ando deambulando absorto por la ciudad, escrutando cada rincón, cada recoveco, como el caballero Monroy, protagonista de la exitosa trilogía de El caballero de Alcántara, de Sánchez Adalid, en busca de «la confluencia de las múltiples rarezas del mundo», sintetizadas en algún otro mensaje oculto que me pudiera ser de provecho.