Page pide un pacto presupuestario de "grandes partidos"

E. Press
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Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha. - Foto: David Pérez

El objetivo de este pacto sería que las cuentas públicas dejarán de depender de las «minorías». Propone diseñar desde Castilla-La Mancha esta nueva fórmula jurídica y 'exportarla' al ámbito estatal tras las elecciones


El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha propuesto que en el medio plazo los «grandes partidos» se sienten a negociar un gran pacto en materia presupuestaria, que sirva para blindar las cuentas de manera que éstas no dependan de «caprichos de minorías», en alusión a partidos con vocación independentista.
En una entrevista, ha dicho al respecto que incluso al amparo de la actual Constitución podrían articularse herramientas para conseguir esta postura común, y bastaría con «echarle una pensada» a la legislación en materia presupuestaria «sin llegar a tocar» la Carta Magna y solamente vía modificaciones legales «que permitan tramitaciones a salvo del imperio de las minorías».
«En un estado moderno no se puede permitir todos los años que el presupuesto esté al pairo de lo que puedan decir uno o dos diputados. No es razonable», ha insistido.
Además, ha mostrado su «aspiración personal como abogado y como jurista» de que Castilla-La Mancha sirva para «auspiciar un estudio constitucionalista» cuando pasen las próximas elecciones generales y «convocar a juristas importantes y constitucionalistas que pudieran presentar una alternativa jurídica para que el presupuesto de un país no esté al capricho de minorías».

presupuestos para más de un año. En este punto ha recordado que en el escenario político europeo los presupuestos se plantean de forma plurianual, mientras que en España cada ciclo presupuestario anual «se liquida casi cuando lo estás terminando», algo que «no tiene mucho sentido» teniendo en cuenta «el ritmo al que va la sociedad».
«Un año se queda estrecho. Habría que pactar escenarios de tres o cuatro años con adaptaciones anuales. No puede ser que cada año se pueda paralizar la dinámica del país», ha afirmado, recordando el ejemplo de cómo, en años de crisis, los ayuntamientos podían sacar su presupuesto con que lo tramitará el propio Gobierno local y sin necesidad de mayoría.
Por ello, el líder autonómico ha insistido en que buscará la fórmula para que, «al amparo del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha, se pueda hacer una convocatoria con el resto de órganos consultivos para, en un momento determinado, pedir informes y propuestas».
Las «horcas» de las minorías. El objetivo es poner en marcha un «libro blanco de cómo facilitar la estabilidad y gobernabilidad de un país en términos presupuestarios y sin tener que pasar por las horcas de esas minorías».
Para conseguirlo, apela a un consenso «amplio», sobre todo «de los partidos con vocación de gobernar». «Asumir la responsabilidad de dirigir la nación o una región te lleva a una actitud de anteponer por completo los intereses generales».
Tras esta reflexión, ha agregado que es «urgente construir mecanismos de punto de encuentro y de intercambio para evitar la política de bloques». «Como en las autovías de entrada a las grandes ciudades; España necesita un carril de centro reversible para que pueda ser utilizado en una dirección o en otra para evitar los atascos», ha concluido.