CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Casado sí tiene un plan B

05/05/2020

Decía Pedro Sánchez que no tenía plan B para el caso de que el Congreso de los Diputados no aprobara la prórroga del estado de alarma. Inaudito que un presidente de gobierno no haya preparado una alternativa a una iniciativa cuya puesta en marcha depende del apoyo mayoritario del Parlamento, una muestra más de la arrogancia de un jefe de gobierno que ni siquiera contempla la posibilidad de que se cuestione algunas de sus políticas, de algunos de sus proyectos. Con esa actitud, es imposible predecir qué se sacará de la manga Pedro Sánchez si el miércoles no se aprueba la prórroga.

Imposible predecirlo porque ni él mismo lo sabe, aunque cualquier dirigente de lo que sea, una empresa, una institución, un colegio o un campeonato deportivo, tiene previstas las medidas que hay que tomar si las cosas no salen como se habían programado. Un presidente de gobierno aun con más razón, porque de sus decisiones depende la vida de la gente que le ha elegido para que garantice su bienestar.

Pablo Casado sí tiene un plan B. En un principio se inclinaba por el no o la abstención ante la prórroga del estado de alarma, que después fue más cercano a la abstención por temor a que, si sus parlamentarios votaban no y se suspendía el estado de alarma, en el futuro pudieran acusarle de ser responsable del deterioro sanitario si la libertad de movimientos y la apertura de los establecimiento provocara un repunte del coronavirus.

Sin embargo, antes de tomar una posición definitiva, ha hecho los deberes. Su equipo, más los expertos sanitarios y económicos a los que consulta estos días, más los que saben de leyes y de procedimientos institucionales, le han tranquilizado respecto a que la no prolongación del estado de alarma suponga la paralización de las medidas sanitarias ahora en marcha; o la interrupción de las medidas económicas indispensables para que millones de familias puedan subsistir tras quedarse sin ingresos por la pérdida de los empleos. Explicó en Onda Cero que el Gobierno cuenta con dos leyes que permiten tomar iniciativas en situaciones excepcionales como las que se están viviendo, La Ley General de Salud Pública y la Ley Orgánica de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública. Explicó también que la Constitución no permite prolongar el estado de excepción más de dos meses, un estado más restrictivo que el de alarma, y que el argumento de que si no se prorroga el estado de alarma el Gobierno no podrá pagar los ertes, los expedientes de regulación temporal de empleo, es una amenaza sin base jurídica alguna.

Sánchez no tiene plan B, pero sí lo tiene Casado: si este martes el Consejo de Ministros no desvincula la prórroga a los ertes, que se olvide el presidente del apoyo del PP.

Casado, se nota, está harto de engaños y de que Sánchez se tome a la oposición a título de inventario.