CATHEDRA LIBRE

Miguel Romero


Bibliotecas

Dijo José San Martín, "la biblioteca destinada a la educación universal es más poderosa que nuestros ejércitos", y así bien lo creo. El libro es el arma más mortal para conseguir los propósitos de triunfo, para crecer en el desarrollo social, personal e individual, y con ello, fortalecer el poder como arma de bienestar y convivencia.

De vez en cuando -decía Arthur Miller-  iba a pasar la noche en la biblioteca pública, para leer. Eso era como ocupar un palco en el paraíso. A menudo, cuando abandonaba la biblioteca, decía para mis adentros: "¿Por qué no vienes más a menudo? " El motivo de que no lo hiciera, por supuesto, era que la vida se interponía en el camino. Uno muchas veces dice la "vida" para indicar el placer o cualquier distracción tonta.

Un servidor, que ha dedicado toda su vida a la educación y formación del joven, he considerado el valor del libro y lo he hecho desde esa posible óptica del egoísmo en ayuda, porque sin él, imposible hubiera sido dar a conocer aquellos postulados históricos que daban base a mi concepto profesional como docente.

Porque, ahora, que hablamos de democracia, en base a próximas propuestas electorales, pactos y entresijos sin sentido entre políticos de nuestra España -casi fragmentada- es un buen momento de aplicar la norma del libro como panacea de aprendizaje y formación -esa formación que bien escasea en el político de turno- y sabiendo que la biblioteca es la más democrática de las instituciones porque nadie puede decirnos qué leer, dónde, cómo y cuándo, me permito ser valiente en estas y otras aseveraciones que pueda aplicar en esta reflexión que he titulado "Bibliotecas".

Yo siempre imaginé el paraíso como una especie de biblioteca. Me ha gustado leer, primero aquellos tebeos fabulosos, luego un poco más esos libros de mi especialidad, pero me ha gustado leer y mucho. Creo que ello me ha hecho crecer en espíritu, ser un gestor de cultura -bien entendida- porque en ella se habla con palabras, frases y metáforas; y en mi mente ha estado y seguirá estando ese deseo de "aprender a ser escritor", algo difícil y que vaticino como imposible de conseguir -entendiendo ser escritor, la persona que escribe para los demás creando camino- porque no consiste en plasmar palabras en una hoja en blanco, sino transmitir esas ideas y adecuar los conceptos de las mismas hacia un camino dirigido al entretenimiento, al aprendizaje o al progreso mental como creación de bondades. Y todo ello, bien aderezado en la olla con vocabulario adecuado, sintaxis ordenada, caligrafía medida y estilo hacia el compromiso literario. Por eso es difícil y llegan pocos.

Ahora bien, una biblioteca es un lugar donde se guardan las colecciones de libros. Si alguna vez quieres comprobar lo mucho que hay que aprender en este mundo, visita una biblioteca local. La palabra biblioteca como significado de "habitación o edificio donde se alojan los libros," viene del latín librarium "pecho para los libros". Esta palabra evolucionó de la palabra en latín liber "libro, papel, pergamino," y, más literalmente, "corteza interior de los árboles". Para todos los amantes de los libros hemos realizado esta recopilación de frases, citas y aforismos sobre las bibliotecas porque de ellas se aprende.

Por eso, siempre animaré a que niños y jóvenes acudan con regularidad a las bibliotecas, allí se formaron los filósofos griegos (Ágora), allí crecieron los pensadores clásicos (Alejandría) y allí deben de formarse y crecer nuestros "jóvenes promesas de la filosofía, la historia, la política y la vida". Yo me siento orgulloso de que la Biblioteca de Cañete y la Biblioteca del Centro de Adultos de Cuenca, lleven mi humilde nombre, porque no hay mayor premio que sentirte rodeado de libros, por eso es libertad y cultura.