Cuenca cierra su mejor verano con 218.000 viajeros alojados

J. López
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La Agrupación de Hostelería y Turismo y HC Hostelería de Cuenca confirman que agosto superó las expectativas, pero piden que se organicen más actividades para subir la estancia media del visitante

Cuenca cierra su mejor verano con 218.000 viajeros alojados

El sector turístico conquense está de enhorabuena. La provincia ha completado el mejor verano de la última década tanto en la llegada de visitantes como en el número de pernoctaciones. Sin duda, algo está cambiando en la manera de disfrutar del descanso veraniego y Cuenca tiene mucho que decir en este asunto. No hay prensa especializada que no se haya hecho eco del auge que está experimentando en los últimos tiempos el turismo de interior, frente a la bajada de la costa en este periodo eminentemente vacacional. Puede que la masificación y la subida de los precios en el litoral sean razones suficientes para que el turista nacional se decida por otras opciones más tranquilas y  económicas, pero lo cierto es que Cuenca se ha convertido este verano en un punto turístico de moda. Así lo muestra la última Encuesta de Ocupación Hotelera del Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirma que el número de visitantes que pasaron y se alojaron en establecimientos de la provincia es el más alto de los últimos 10 años. Para ser concreto, y si se suman los viajeros que han pasado desde junio a septiembre por alojamientos hoteleros de Cuenca, el INE contabiliza 126.623. La cifra supone un incremento de cerca de 2.100 turistas más que en el mismo periodo de 2018 y una subida porcentual del 1,67%. Aún mejor es el dato de las pernoctaciones registradas en los establecimientos hoteleros de la provincia. De las 212.833 estancias nocturnas que se dieron en 2018 se ha pasado a 218.515 en el pasado verano. Esa cantidad representa una subida del 2,6%.
Agosto de récord. Por lógica, agosto sigue siendo el mes con mayor número de visitas (39.833) y de pernoctaciones (65.371), pero cabe subrayarse el buen comportamiento que se produjo en junio. En el sexto mes del año se anotaron 28.822 viajeros y 48.517 pernoctaciones, frente a los 26.839 viajeros y 44.034 pernoctaciones del año anterior. Los hosteleros de la capital certifican que el verano, en líneas generales, y agosto, en particular, han superado las expectativas. José Manuel Abascal, presidente de la Agrupación Provincial de Hostelería y Turismo, justifica el aumento de las pernoctaciones por «la bajada  del precio medio» y porque Cuenca «está sonando cada vez más. A la gente también le gusta dar un paseo por el interior y hacer turismo cultural  y de naturaleza». Por su parte,  Teresa Arévalo, miembro de la junta directiva de HC Hostelería de Cuenca, confirma que en agosto «se ha notado mucho un incremento de las pernoctaciones y de la estancia media». 
Otro de los datos positivos que se desprenden de la Encuesta de Ocupación Hotelera, que se hizo oficial a principios de noviembre, es el notable incremento de visitantes extranjeros. El sector turístico conquense trabaja desde hace tiempo para incrementar la cifra de turistas de otras nacionalidades y, a tenor de los resultados, los esfuerzos están dando sus frutos. 
En 2018 llegaron a la provincia 17.488 turistas extranjeros por los 15.661 del año anterior. Algo parecido pasa con las pernoctaciones de visitantes foráneos, aunque la subida en este concepto es menor. De las 179.613 estancias de los meses de verano de 2018 se ha pasado a las 181.803. El incremento es, por tanto, de un 1,21%. El INE no ofrece la procedencia de los turistas extranjeros por provincia, pero si que refleja la distribución porcentual de los viajeros nacionales que visitan Cuenca. Valencianos, andaluces y madrileños son, por este orden, los principales clientes de la hostelería conquenses hasta el punto de copar más del 50 por ciento del total. Eso sí, baja el número de valencianos (20,27%) y de andaluces (13,66%), mientras que sube el turista procedente de Madrid (19,09%). Este ranking se completa con andaluces (13,66%), catalanes (11,03%), castellano-manchegos (10,90), vascos (5,17%) y castellano-leoneses (4,95%). No todos los datos son positivos. La estancia media, el número de días que pasa el visitante en la provincia, sigue estando muy por debajo de lo que se espera. Hace tiempo que se trabaja para  sobrepasar la simbólica cifra de dos días de estancia, que no se ha conseguido desde que el INE recaba las cifras –enero 1999–. El mejor dato de este año lo registró julio con 1,87 días, mientras que en septiembre se dio una estancia media de 1,74 días, en junio de 1,68 y en agosto de 1,64. Todas las cifras son inferiores a las que se produjeron en el año anterior. 
En ese sentido, Abascal cree que es necesario que «Cuenca se llene de contenidos. La capital es pequeña, cómoda y puede llenarse de cosas atractivas y de todo tipo de nichos: deportivo, cultural, empresarial. Todo cabe para que la estancia sea, al menos, de tres noches». También menciona a la gastronomía local, que es «otro punto importante para que el visitante se vaya contento», los museos y salas de exposiciones o los paisajes. Arévalo considera que «hay que organizar más actividades» para que los visitantes puedan pernoctar durante más días. No obstante, opina que gracias a la profesionalidad del sector turístico y al impulso de las administraciones públicas «se está notando bastante la llegada de turistas. Del año pasado a este año hay visitantes que se quedan más días y la gente está más animada a viajar».