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Hostelería y Comercio abogan porque San Mateo sea fiesta

Leo Cortijo
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Las asociaciones sectoriales creen que para la ciudad es «más positivo» que el 21 de septiembre sea festivo, no solo como «motor económico» sino también a nivel social porque la celebración matea «mueve más gente».

Hostelería y Comercio abogan porque San Mateo sea fiesta - Foto: Reyes Martí­nez

El debate está en la calle y, como en los toros, hay división de opiniones. San Mateo o San Julián. ¿Cuál de estas dos celebraciones tendría que ser reconocida como fiesta local? El asunto está en el aire después de que en el último Pleno no se llegara a un acuerdo en este sentido. Cuenca nos Une cambió de parecer y utilizando la tradición como asidero apostó por reconsiderar San Julián como uno de los dos días ‘grandes’ de la ciudad, junto a la Virgen de la Luz. Una postura que compartieron PP y Ciudadanos y que confrontaba de lleno con la del PSOE. La decisión final se conocerá en el próximo cónclave municipal, aunque la mayoría de la corporación parece decantarse porque los conquenses no tengan que ir a trabajar ni al colegio el 28 de enero y sí el 21 de septiembre.

Los que no albergan ninguna duda en este sentido son los hosteleros y los comerciantes. Ambos colectivos cierran filas y no esconden su posicionamiento. Ellos abogan porque sea San Mateo el día festivo, y lo defienden con un argumentario no basado únicamente en razones económicas, sino también sociales. No solo es importante tener en cuenta que las fiestas deben entenderse como un «motor económico» para la ciudad –destaca el técnico de Hostelería de CEOE Cuenca, Diego López–, sino que «también deben ser eventos donde la gente participe de forma masiva porque si no les falta el ingrediente principal». En este capítulo, San Mateo es «muy participativo» y, sin embargo, «San Julián no lo es tanto». 

Por esa razón, «no es comparable» lo que generan para la hostelería conquense una fiesta y la otra, sobre todo en los negocios del Casco Antiguo, que es donde se circunscribe la celebración matea. «En San Mateo hay un aumento del consumo interno, mientras que en San Julián lo que se produce es un éxodo a otras provincias y eso económicamente para la ciudad no es positivo», subraya uno de los responsables de esta agrupación sectorial. Ésta es una cuestión que se deja notar los años en los que las fiestas caen en fin de semana. Este mismo año, aunque no hubiera vaquillas, ayudó a la economía local que el 21 de septiembre fuera festivo, pues «la afluencia de visitantes, oriundos y conquenes es mucho mayor y el atractivo para nuestros negocios es importante», remata López.

Desde la Asociación Provincial de Comercio también sostienen que desde el punto de vista económico, San Mateo es la fiesta local que «más puede aportar al comercio en cuanto a ingresos». Aunque no entran «en los sentimientos de cada persona y lo que cada conquense piensa o siente», la festividad matea es «mucho más positiva» en este sentido «de lo que lo puede ser San Julián». 

El presidente del colectivo, José Miguel Bermejo, argumenta que el comercio de Cuenca «está vivo» durante San Mateo y que hay establecimientos como los de alimentación que «incrementan sus ventas gracias las peñas». «Aunque por la tarde todo se concentra en la Plaza Mayor, por la mañana se nota una ciudad con más compras», considera. Sin embargo, «en San Julián hemos notado desde hace muchos años que lejos de aprovechar esta fecha para pasar el día en la ciudad, muchos conquenses visitan los grandes centros comerciales de las vecinas ciudades de Madrid o Valencia, lo que nos hace mucho daño».

La última palabra. El último Pleno debía decidir sobre la determinación de las fiestas locales para el año que viene. A priori, todo hacía indicar que esas dos jornadas serían los días de la Virgen de la Luz y San Mateo. Sin embargo, saltó la sorpresa y Cuenca nos Une cambió el sentido del voto –por «tradición y arraigo»– ofrecido en la comisión. El PP y Ciudadanos, aprovechando el ‘volantazo’ de la formación independiente, variaron su decisión y pasaron de la abstención al voto negativo. Así pues, el dictamen no salió adelante merced a los votos en contra de la oposición en bloque. Los once concejales del equipo de Gobierno votaron a favor. El dictamen, con el cambio del festivo de San Julián (28 de enero) por el de San Mateo (21 de septiembre), tiene que ser sometido a votación en la próxima sesión plenaria para su aprobación definitiva si procede. Si los partidos no cambian de postura a última hora, todo hace indicar que será San Julián el día elegido.