El Ejecutivo ofrece a Torra una reunión

Javier D. Bazaga (SPC)
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El Gobierno ofrece a Torra una reunión - Foto: Toni Albir

La portavoz del Gobierno central, Isabel Celaá, descarta la presencia de ministros y consellers en ese hipotético encuentro en la Ciudad Condal, aunque subraya que aún está todo abierto

El Gobierno intenta por todos los medios «desdramatizar» la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona el próximo viernes y pretende que, como ya ocurriera en Sevilla a finales de octubre, todo transcurra en la más absoluta «normalidad». La diferencia es que en Andalucía no se amenaza con la secesión, y en Cataluña sí, por eso es tan importante el cómo se desarrolle esa cita y uno de los capítulos clave es el del pretendido encuentro entre los presidentes del Gobierno y de la Generalitat.
De hecho esa es la idea del Ejecutivo de Sánchez, la de mantener un encuentro entre ambos dirigentes a pesar de los intentos del Govern de llevar a cabo negociaciones «sectoriales». «Esto no es una cumbre», clarificó la portavoz, Isabel Celaá, tras verse ayer del Gabinete.
Así, fuentes de La Moncloa aseguraron que «está todo abierto» sobre estos contactos. De hecho, la vasca matizó que hasta la propia reunión entre los dos líderes se está decidiendo. Pero sí aseguró que el formato «es el que es», queriendo restar importancia al evento. «Se trata de una reunión del Consejo de Ministros del Gobierno de España en un territorio del país», observó la socialista, que se refirió al dirigente secesionista como el «anfitrión».
Celaá descartó también, aunque siempre bajo la premisa de que «está todo abierto», la participación de ministros y consellers en esa cita, ya que como señaló, la titular de Política Territorial, Meritxell Batet, viene manteniendo reuniones periódicas con la Generalitat en el marco de las relaciones bilaterales que se reactivaron después de 11 años de inactividad. Algo que también se encargó de recordar el presidente Sánchez desde Bruselas: «El Gobierno quiere resolver el problema catalán. Los problemas están para solucionarse y no para dejarlos como se han dejado de lado estos últimos siete años».
Así las cosas, lo único claro es que la próxima semana «será muy viva», aseguran desde el Ejecutivo, que reconoce que «la cosa va fluida» con el Gabinete regional en este aspecto, con el que pretende devolver la normalidad institucional en la que la «coordinación y colaboración» sean la nota dominante.
En cuanto al contenido del pretendido encuentro, la portavoz descartó cualquier tipo de «censura previa», aunque anunció que la intención de Sánchez es que se hable de «encauzar» el conflicto, de autogobierno y del necesario diálogo entre catalanes siempre «dentro de la Constitución». «No hay otra salida», remachó.
Horas después de este anuncio, el president señaló que solo se reunirá si es para tratar «los temas a fondo». Según fuentes del Govern, no se cierra a una cita que debe tener un contenido detallado para que no se quede en una foto o en un mero encuentro protocolario. Yes que sostiene que no se ha movido de lo que dijo el 9 de julio tras la primera y única reunión Sánchez-Torra. De hecho, el gerundense el pasado miércoles fijó los temas:«Autodeterminación, presos y exiliados». 
Mientras, el jefe del Ejecutivo afirmó que si se ve con el de la Generalitat, el tiempo que éste dedique a hablar de independencia, él lo utilizará para hacerlo sobre «precariedad laboral, calidad de los servicios públicos y cómo reconstruir el Estado del bienestar, que estos años ha salido muy dañado». Así, insistió en que su receta es «sosiego, tiempo, diálogo y sentido de Estado», y también generosidad, altura de miras y responsabilidad, de todas las fuerzas políticas, sobre todo de las que están gobernando en las distintas instituciones.