MIS RAZONES

Pilar Gómez


¿Podemos en el Gobierno?

El singular de ‘juego de tronos’ en el que andan enfrascados los líderes de la izquierda puede degenerar en una situación particularmente inquietante para España. Según como se desarrollen los próximos días las negociaciones entre Sánchez e Iglesias, es posible que tengamos a Podemos en el Gobierno de la nación. 
Sánchez se resiste. Por razones estratégicas más que por convicciones ideológicas. Entre otras cosas, porque hasta ahora nunca le había parecido mal el ir de la mano con el segundo partido de la izquierda. Ahora que lo va a necesitar, cae en la cuenta del peligro que le acecha. Meter a los podemitas en su Ejecutivo equivale a introducir no solo un factor de inestabilidad en el Consejo de Ministros sino un mensaje nefasto a Europa. Los socialistas portugueses, a los que tanto ahora se admira, gobiernan en solitario con el respaldo, eso sí, de los populistas y comunistas. Pero un gobierno monocolor. Sánchez lo está intentando, con diversa fortuna, a lo que parece. 
No olvidemos que Podemos y sus líderes tienen un pasado (y un presente) que, en efecto, como dijo Sánchez de Iglesias, no es precisamente un dechado de virtudes democráticas. A sueldo del chavismo y de Maduro, a sueldo de la propaganda iraní, fraternales con los amigos de ETA, colegas de los golpistas catalanes. No se ha de olvidar que Iglesias fue a la cárcel a negociar los presupuestos con Oriol Junqueras, el líder del partido que promovió el golpe del Estado del separatismo catalán. Lo peor de cada casa, como se ve. ¿Es este el Gobierno que España necesita? Ni por asomo.
Un horizonte sombrío, sin duda. Quizás aún se esté a tiempo de rectificar.