COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Rey, Fas y Constitución

Los discursos del Rey, de Felipe Vi y en su día de Juan Carlos I, en la Pascua Militar tienen dos partes claramente diferenciadas. La primera está en consonancia con el marco de la celebración y es un mensaje de carácter corporativo a los militares, de reconocimiento a su labor en las misiones en el extranjero, a sus necesidades profesionales, a la eficacia con la que realizan su trabajo en defensa de la seguridad nacional, a su sentido del deber, a su honor en el cumplimiento de su labor. Es un menaje corporativo del jefe de los Ejércitos a todos los integrantes de las Fuerzas Armadas, de ánimo en momentos en que los gastos de Defensa no son una prioridad a pesar de las presiones exteriores, de compromiso con socios y aliados. "Las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil sois hoy reflejo de una sociedad moderna, capaz y solidaria que, además, sabe reconocer y agradecer siempre vuestro compromiso con el interés general de nuestra nación", les ha dicho Felipe VI.

La segunda parte es la imprescindible referencia a la misión constitucional de las Fuerzas Armadas, recogida en el artículo 8 de la Carta Magna. En este punto todos los mensajes de Felipe VI, año tras año, son intercambiables. En unos caos el hilo conductor es el mismo el de subrayar el compromiso de los militares con los valores democráticos y el mantenimiento de  la estabilidad y la seguridad del país, y como garantes de la libertad, el pluralismo político, la justicia y la solidaridad. Si el año pasado la justificación para realizar el menaje de la defensa de la Constitución por los militares fue el 175 aniversario de la implantación de la bandera nacional., este año ha sido el 175 aniversario de la fundación de la Guardia Civil.

En todos los casos, el mensaje del rey en la Pascua Militar está consensuado con el Gobierno y de hecho tanto el discurso del monarca como el balance anual que realiza quien dirige el Ministerio de Defensa son plenamente complementarios. Si el año pasado fue la titular del departamento, Margarita Robles, quien se encargó de recordar que la Constitución es el marco de convivencia y que los militares son los principales garantes del ordenamiento constitucional, en esta ocasión ha sido Felipe VI  quien ha agradecido el compromiso de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil “con España y con nuestra Constitución”. Una obviedad no por muchas veces repetida menos necesaria cuando a algunos políticos parece que les gustaría escuchar ruido de sables en los cuartos de banderas. Porque la Constitución es un todo global, informado por el Título Preliminar, pero que contiene 169 artículos y nueve disposiciones adicionales, de los que algunos solo toman aquellos que les interesan. De ahí que Margarita Robles reivindicara  “España nuestra España, abierta y grande en su diversidad. Una España incluyente que exige el esfuerzo de todos porque de todos sin excepciones es”.

Como es habitual Cataluña no apareció en ninguno de los discursos pronunciados en el Palacio Real, ni una defensa del rey sobre las acusaciones de autoritario que realizó la portavoz  de EH Bildu en la sesión de investidura. Una vez más no ofende quien quiere sino quien  puede y la institución monárquica es tan fuerte que no hay que dar un  excesivo valor a los ataques de una independentista irredenta.