ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


Con Sánchez nunca se sabe

No sé si es por estrategia, táctica, o porque él es así, es decir volátil. Me refiero a Pedro Sánchez pero ya de paso a los suyos. Venía asegurando que de ninguna manera abrirá la puerta a Unidas Podemos en un Gobierno de coalición pero de repente, al igual que hizo hace tres meses, ha abierto una ventana ofreciendo a la formación morada "cargos" institucionales, cargos con "poder" en el organigrama del Estado. Y de eso hablarán los quipos negociadores.En el PSOE explican que siempre hay que ofrecer una salida al "contrario" y que eso es lo que hace su líder, ofrecer algunos cargos para que Pablo Iglesias y los suyos no se sientan excesivamente humillados. Claro que hace unos meses Pablo Iglesias ya rechazó esta oferta pero las circunstancias han cambiado y lo mismo decide que más vale pájaro en mano que gobierno de coalición volando. Así que ahora entre Pedro y Pablo, o mejor dicho, entre sus equipos, se inicia una negociación que vaya usted a saber cómo va a acabar y sobre todo qué están dispuestos a dar Sánchez a Iglesias e Iglesias a aceptar. Hay quien opina que el ofrecimiento de Sánchez es simple táctica, que lo que pretende es evitar que le señalen como responsable de la repetición de elecciones y que en el fondo espera que Iglesias le diga no. Pero en Unidas Podemos hay muchas voces y sobre todo Pablo Iglesias se juega la oportunidad de tocar poder aunque sea un poder tangencial. Los políticos nunca dicen nunca jamás y lo que era imposible ayer es posible hoy. Eso si cabe preguntarse si el acuerdo al que puedan llegar, si es que llegan, será o no beneficioso para el conjunto de los ciudadanos. Porque gobernar es el arte de gobernar para "todos" no para los parroquianos del partido al que le toca la responsabilidad de formar Gobierno. También resulta chocante que Sánchez ofrezca crear organismos específicos para que desde Unidas Podemos "controlen" los cumplimientos del Gobierno en cuanto a las medidas que puedan acordar ambos partidos. O sea que Sánchez asume el control político a su Gobierno por parte del partido de Iglesias que no ha dejado de repetir que no se fía del líder socialista.Esperemos a ver qué nos depara esta nueva puesta en escena de Pedro y Pablo.