Una historia de amor y dolor

Leo Cortijo
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Una historia de amor y dolor

La Junta de Cofradías y Javier Romero presentan un cartel para la Semana Santa que combina fotografía y pintura, de una notable ejecución artística y que encierra un extraordinario valor significativo

Amor y dolor. Dos sentimientos, a simple vista, contrarios entre sí, pero con una extraordinaria relación si se analiza su simbiosis con mayor profusión. Como si de dos realidades paralelas que conducen hacia un mismo sentido se tratase. Esa unión «que deja sin palabras» es la que vertebra el cartel de la Semana Santa de Cuenca 2019. La Junta de Cofradías, de la mano de Javier Romero, autor de la obra, presentaron este jueves la imagen que ha de representar a Cuenca y a su semana de Pasión por todos los rincones del mundo. Un notable trabajo que combina a la perfección pintura y fotografía y con el que Romero ha demostrado ser fiel a sí mismo, no traicionar sus principios y apostar por el estilo inconfundible que le ha hecho ganarse un hueco –cada vez más grande– como cartelista.

En su intervención ante la comunidad nazarena, que sirvió para presentar los detalles fundamentales y la enorme carga significativa de su obra, Javier Romero destacó que ha intentado ir más allá, para que no solo sea el cartel de Semana Santa y únicamente para los conquenses, «sino que sirva también como instrumento de promoción turística para nuestra ciudad, y que el resto del mundo pueda comprobar cómo de bella es nuestra Semana de Pasión y nuestra querida Cuenca». Asimismo, resaltó que, ante todo, como conquense y nazareno, «he realizado esta obra con todo el respeto y cariño que tengo a mi querida Semana Santa». Por esa misma razón, desde el momento en el que recibió el encargo, fue «muy consciente» de su importancia.

Antes de pasar a explicar, punto por punto, su cartel, Javier Romero no quiso dejar de mencionar a «todos aquellos que habéis pensado en mí como cartelista». Y, en este sentido, hizo mención especial a la Congregación de Nuestra Señora de la Soledad y de la Cruz, a la Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto (de San Antón) y, «cómo no, a mi queridísima» Venerable Hermandad Religioso-Benéfica de Excombatientes de San Pedro Apóstol, pues estas tres cofradías fueron las que promovieron su candidatura como cartelista. «Ojalá que el cartel cumpla con las expectativas», terminó al respecto.

 

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