Talento alcarreño en Eurovisión

Inmaculada López
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El joven autor y productor guadalajareño Dan Hammond es el alma máter de 'Universo', la canción con la que Blas Cantó representará a España en el Festival de Eurovisión

Talento alcarreño en Eurovisión

A estas alturas todo el mundo sabe que Blas Cantó es el artista elegido por RTVEpara representar a España en el próximo Festival de Eurovisión, que se celebrará el 16 de mayo en Róterdam. Probablemente también, casi todos ya hemos escuchado en la radio, en la televisión o a través de las redes sociales Universo, el tema que este cantante murciano intrepretará para tan esperado evento musical. Sin embargo, pocos o muy pocos conocen que detrás de esta enérgica y sorprendente canción se encuentra el talento de un joven guadalajareño: Daniel Hammond Pascual.
Su nombre artístico es Dan Hammond y con tan solo 29 años ha logrado hacerse un hueco en el complejo mundo de la industria discográfica. Es músico, compositor, productor, creative coach y, en la actualidad, ocupa el cargo de  Artist & Repertoire y Music Production en Warner Music. «Llevo un par de años trabajando a un mayor nivel, haciendo canciones en Miami que han sido interpretadas por diferentes artistas, en España también he trabajado con artistas de cierta repercusión y digamos que mi nombre sonaba en las quinielas», comenta. «Cuando llegó a mis oídos que querían que la canción de Eurovisión de este año fuese más internacional y arriesgada hice la propuesta de juntarme con Blas a escribir Universo», añade. 
Dicho y hecho. Tan sólo fueron necesarias 24 horas y una atmósfera especial, los verdes y bucólicos campos de Edimburgo, para dar vida a este tema. «Era el escenario perfecto para olvidarnos de todo, para sentarnos y dedicar tres días en exclusiva a hacer propuestas, aunque la primera noche ya estaba prácticamente listo porque congeniamos súper bien», asegura.
Fue el pasado 9 de febrero cuando Universo celebró su puesta de largo en Operación Triunfo y Blas Cantó la interpretó por primera vez en directo. «Las primeras sensaciones son muy buenas. De aquí a mayo lo que queda es promocionarla y darla mucho cariño y mimo en las redes sociales, en la radio, que ya está sondando mucho, y en todos los medios. Es el proceso necesario para que la gente vaya haciendo suya la canción y para que cale hondo en la opinión y en el corazón de la gente de otros países de Europa ya que, al final, son los que nos tienen que votar», señala este compositor mientras reconoce sentirse «encantado» de estar siendo protagonista de esta nueva experiencia profesional. «Me hace mucha ilusión porque siempre he sido un gran seguidor de Eurovisión», declara. 
Dan Hammond también forma parte del equipo de profesionales que estará acompañando y asesorando a Blas Cantó en su aventura eurovisiva a Róterdam. «Hemos tenido comentarios muy positivos de la canción y, sobre todo, una cosa que sorprende es el feedback que está logrando fuera de las fronteras de España. Esto hay que remarcarlo porque no es nada sencillo y, a la vez, es algo que nos llena de ilusión y de esperanza de cara a desempeñar un buen papel en el festival», apunta.
trayectoria. Sin duda, Dan Hammond saborea uno de los momentos más dulces de su intensa carrera musical, una disciplina artística que comenzó a cultivar de manera innata. «Creo que el gen o la vocación musical me viene de mi abuelo paterno de Sacedón. Era un gran músico, tocaba muchos instrumentos de viento –la trompeta, la tuba, el trombón– pero fue víctima de la Guerra y tuvo que quedarse en casa sin poder llegar a cumplir su sueño que era el ir a estudiar a la capital y hacer carrera en la música», dice.
En concreto, Dan recuerda que su primera conexión con un instrumento fue a través de su padre. «Tenía guardada una guitarra en una funda y me contaba historias de cuando había intentado tocarla sin éxito». Así empezaron sus primeros coqueteos con un instrumento que terminó haciendo suyo cuando descubrió la guitarra eléctrica que uno de sus tíos «tenía abandonada en casa de mi abuelo». Nunca se volvió a separarse de aquellos sonidos metálicos. «Empezó a interesarme la música cada vez más y fui aprendiendo de manera autodidacta,  evolucionando poco a poco y aprendiendo nuevos instrumentos como el piano y al bajo». Hoy, este joven creador rememora con cariño aquella primera banda que montó en Guadalajara con varios colegas, The Dae Moozs, cuando estudiaba Secundaria en el Liceo Caracense. «Hacíamos nuestros conciertos en la sala Óxido, en los jardines del Infantado, etc.», detalla.
No obstante, fue el inicio de la Universidad y su llegada a Madrid cuando se le abrieron nuevas oportunidades laborales. Además de comenzar a trabajar como ayudante en los Estudios Reno, Dan formó un nuevo grupo, La Casa del Árbol, que cosechó una buena acogida entre el público. «Cuando empecé a trabajar en estudio vi que lo que me gustaba de verdad era producir discos, producir canciones y hacer que tanto mis composiciones como las de otros fueran mejores, que tuvieran un mayor impacto comercial y que, al final, tuvieran mayor recorrido y posibilidades de crecimiento», explica. Desde entonces, su carrera ha sido in crescendo de manera imparable. En la actualidad, desarrolla su actividad profesional entre España y Estados Unidos, fomentando nuevos talentos y trabajando para artistas de distintos géneros(Carlos Sadness, Gabriela Richardson, Gavin Moss y Crystal Fighters, entre otros). Además,  hace dos años cumplió uno de sus grandes sueños: tener su propio estudio de grabación. Se llama Abuelita Studios y está en Barcelona, ciudad en la que ha instalado su residencia habitual. Eso sí, siempre que puede se escapa a Guadalajara para visitar a la familia y los amigos. 
¿Un deseo? No hay duda, que Blas Cantó y su Universo conquisten Eurovisión. ¿Y su nuevo reto? «Forjar su propio proyecto artístico en solitario «para empezar a sacar la música que me representa y con la que me siento identificado». No hay duda: este guadalajareño promete. Y mucho.