La inclusión va más allá de reservar un cupo

L.G.E.
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Plena Inclusión premia a administraciones que además de reservar empleo para personas con discapacidad intelectual, adaptan las oposiciones y dan apoyo en la incorporación al puesto

Foto de familia de los primeros premiados por ‘Empleo Público y Discapacidad Intelectual’. - Foto: David Pérez

Son administraciones que van más allá de reservar un cupo de plazas de empleo público para personas con discapacidad intelectual.Ypor eso la organización Plena Inclusión se lo ha reconocido con los primeros Premios de Empleo Público y Discapacidad Intelectual, que se concedieron esta mañana en Toledo.
La Diputación Foral de Vizcaya, por ejemplo, se llevó un galardón por trabajar en la adaptación de las pruebas de selección y hacerlo de la mano de las entidades del Tercer Sector. Por eso recibió el premio ‘Colaboración con el Tercer Sector’. «Fue una petición de ellos», comentó refiriéndose a estas entidades la diputada foral de Administración Pública y Relaciones Institucionales, Ibone Bengoetxea Otaolea, que envío un vídeo para aconsejar que «hay que estar con los oídos bien abiertos».
Explicó que las personas con discapacidad intelectual son «100%  capaces no solo para enfrentarse a una oposición» y que «los discapacitantes son los entornos y cuando es así, hay que removerlos». De ahí que se pusieron manos a la obra en la adaptación y preparación del entorno, materiales,  trámites y voluntarios.
A la Junta de Andalucía le han premiado por ‘Trayectoria’, pues llevan desde 2002 con convocatorias específicas de plazas para personas con discapacidad intelectual y además han ido aumentando los cupos. La directora general de Función Pública y Recursos Humanos, Natalia Márquez, señaló que primero fueron con contratos temporales de hasta tres años, que después se sacaron convocatorias con un 1% de reserva en 2007 y 2009, se subió a 2% para la convocatoria de 2015. Y ya en las de 2017 y 2019 se mantuvo ese 2%, pero se añadió un 1% para enfermedad mental.
Márquez expuso que las bolsas de empleo para contrataciones temporales salen con el mismo porcentaje de reserva y que se hacen una discriminación positiva, pues si se les ofrece un puesto que no se adecúe a sus características o está en una localidad alejada de su entorno, no sale de la lista.
En Castilla y León trabajan también en la incorporación al puesto de trabajo, en esos primeros días en la ‘oficina’. «Si importante es facilitar el acceso a estos empleos, igual o más importante es facilitar la incorporación y plena integración en el trabajo», expuso el consejero de Presidencia, Ángel Ibáñez, que recogió el premio en la categoría ‘Apoyo en el puesto de trabajo’.
Ese programa consta de cinco fases. En la primera se hace sensibilización y formación con los profesionales del centro y aquellos que van a hacer un apoyo más directo. En la segunda se hace un análisis y descripción de las tareas del puesto, revisando desde los riesgos laborales hasta el uso de maquinaria. La tercera fase es la acogida en sí, con la presentación del grupo de apoyo, el conocimiento del espacio, etc. El seguimiento es la clave de la cuarta fase, evaluando la satisfacción del propio trabajador, de sus compañeros y jefes. Por último, la quinta fase lleva esos apoyos más allá del ámbito laboral, facilitando, por ejemplo, el alojamiento.