Inhabilitado 9 años el alcalde de Puebla de Don Rodrigo

EFE
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Se condena a Venancio Rincón Royo como autor responsable de un delito de prevaricación administrativa penado en el artículo 404 del Código Penal a la pena de 9 años de inhabilitación para poder ejercer cualquier cargo público.

Inhabilitado 9 años el alcalde de Puebla de Don Rodrigo

a Audiencia Provincial de Ciudad Real ha condenado a 9 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público al alcalde de Puebla de Don Rodrigo (Ciudad Real) tras la denuncia presentada por el grupo municipal 'X Puebla' a raíz de las obras de construcción del tanatorio municipal.
En la sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, se condena a Venancio Rincón Royo como autor responsable de un delito de prevaricación administrativa penado en el artículo 404 del Código Penal a la pena de 9 años de inhabilitación para poder ejercer cualquier cargo público.
La condena comprende también la pérdida de tal cargo, con los honores anejos, y la incapacidad para obtener otros cargos públicos electivos y de funciones de gobierno y administración, sean de ámbito local, provincial, autonómico, estatal o supranacional durante el tiempo de la condena.
Venancio Rincón fue juzgado a finales de febrero de este año en la Audiencia Provincial de Ciudad Real después de que el Ministerio Fiscal presentara ante el Juzgado de Instrucción de Almadén una denuncia por un delito de prevaricación administrativa a raíz de una denuncia previa presentada por un concejal del grupo político 'X Puebla' en el Ayuntamiento.
La sentencia considera probado que el alcalde de Puebla de Don Rodrigo tomó la decisión de ejecutar la construcción de las obras del tanatorio municipal por un proceso de administración, en vez de sacarlo a concurso público, dividiendo el proyecto en varias fases, de modo que cada una de ellas no superase el 10 % del presupuesto municipal y evitando así sacarlo a concurso público.
Inicialmente, el proyecto básico para su construcción fue elaborado por la arquitecta municipal, con un presupuesto inicial de 90.650 euros, una partida que, finalmente, acabó triplicándose.
La sentencia considera que la confrontación con el derecho respecto de las actuaciones del alcalde se manifiesta tanto en la elección procedimental obviando tanto las competencias del pleno como la licitación, empleando el mecanismo fraudulento del presupuesto reducido, del que se es plenamente consciente que se va a superar, al punto que se multiplica por tres.
Por ello, se considera que el alcalde obvió normas básicas de contratación de trabajadores utilizando la fórmula del contrato menor para la contratación de proveedores sin respeto a los límites legales, no ya fraccionando los contratos, sino realizando pedidos sucesivos sin sujeción a mecanismo legal alguno.
Obviar el procedimiento es uno de los hechos que da lugar a la apreciación del delito, porque tales trámites establecidos no lo son por mero capricho, sino que buscan evitar los peligros de la arbitrariedad.
En la sentencia se deja constancia de la inobservancia procedimental y los controles precisos sobre el proceso de construcción, que era conocido por el acusado, que conscientemente actuó de tal forma, pese a las reiteradas advertencias de la secretaria municipal tanto verbalmente como por escrito.
Rincón, en su perfil de la red social Facebook consultado por Efe, comunicaba a sus vecinos la decisión del tribunal que le consideraba culpable e insistía, como mantuvo en el juicio, que la decisión de realizar estas obras por administración y no sacarlas a concurso público obedecía únicamente a "mirar por las empresas del pueblo y por los obreros parados", en unos años donde "la crisis golpeaba duramente nuestro pueblo y a muchas de nuestras familias".
A pesar de reconocer que "asume esta sentencia", aseguraba que pensaba "agotar todas las vías legales habidas y por haber" recurriéndola y que se "va con la cabeza muy alta y sin tener que bajar la mirada ante nadie", porque cree que hizo "lo que tenía que hacer" en ese momento tan delicado para el municipio.