APUNTES

Pedro Calvo Hernando

Escritor y periodista


PSOE, gana, PP se salva, Podemos se nubla...

Visto de pronto, da la impresión de que habría transcurrido un siglo entre el 28-A y el 26-M. Yo no recuerdo nada semejante en la política española que se me alcanza. Es como si hace un mes hubiera votado un país y cuatro semanas después hubiera votado un país distinto. O algo así. Es el PSOE el único partido que se ha mantenido ahora bastante al compás de lo que hizo en las elecciones generales. Medito aceleradamente sobre lo que ha podido suceder en la mente de los españoles y sobre todo de la clase política en estas cuatro semanas transcurridas entre las generales  y la tanda triple del  domingo pasado. Espero llegar pronto a una conclusión de satisfactoria circulación mental en torno a lo acontecido. 
Al final, el PSOE gana, el PP se salva, aunque mucho menos de lo que dicen, y Podemos se nubla y medio hunde. España demuestra ser un país políticamente en exceso peculiar. Hace muy pocos días se tenía prácticamente la seguridad de que el partido de Pedro Sánchez poco menos que arrasaría, incluso en la comunidad y ciudad de Madrid. Pues ya lo vemos. Y que el PP se iba a los infiernos, con Pablo por delante, y ahí lo vemos transformado. Que Podemos aceleraba su coalición con los socialistas, y ahora el propio Iglesias reconoce que las cosas han cambiado radicalmente. Les puedo asegurar que los españoles somos ahora los mismos que el 28 de abril, pero ni yo mismo me lo creo. Déjenme que siga reflexionando... 
Si quisiéramos una conclusión gruesa, yo diría que la explicación estaría en el tremendo proceso de divisiones internas en el mundo de la derecha y en el de la izquierda. Algo de eso tiene que haber, pero no para explicar totalmente lo sucedido, pues esas divisiones en buena parte ya estaban ahí. Por eso me inclino a completar la explicación afirmando que la cosa es mucho más profunda y que tal vez todos hemos fallado en la interpretación de la realidad y del sentido de lo que nos estaba sucediendo. Incluso tiene que haber algo más que se nos escapa por completo y para lo que necesitamos algún tiempo de reflexión e investigación... pero no hay ese tiempo. 
Iremos viendo cómo el PSOE administra su victoria, cómo el PP aprende de lo sucedido, cómo Cs reflexiona sobre las excentricidades cometidas durante meses, cómo el mundo en torno a Podemos no ha sabido o querido evitar esas divisiones interminables y extenuantes, cómo el centro derecha sigue sin aprender la lección de que no llegará lejos si persiste en no alejarse radicalmente de Vox y de los riesgos de no tomarse en serio esos riesgos en torno a sus pactos hechos o queridos con el partido de la extrema derecha... 
Ciudadanos teóricamente tendría un importante papel que jugar si lograse quitarse de encima esa maniática obsesión por autodesignarse para el liderazgo de la oposición, cuando ninguna pista seria le había señalado ese camino. Y tendría que olvidarse por completo del absurdo cerco infernal contra el PSOE, máxime teniendo en cuenta aquel importante pacto de hace tres años con Sánchez y los suyos... Y termino insistiendo en los males y los absurdos de la manía divisionaria de la izquierda y de la derecha y la de ver en los de enfrente pecados inexistentes al tiempo que permanecen ciegos ante los propios pecados. Y que Dios les ayude a todos.