Sandro pone la guinda a un Valladolid entregado

EFE
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El Pucela totalmente imparable permitió romper con la maldición que le había perseguido desde hace dos temporadas y consiguió controlar muy bien el partido, ante el conjunto bermellón que fue de más a menos (3-0)

Sandro pone la guinda a un Valladolid entregado - Foto: R. García

Sandro Ramírez puso la guinda, con un golazo desde la central del área, totalmente imparable, que permitía romper con la maldición que le había perseguido desde hace dos temporadas, a un Valladolid entregado, que controló muy bien el partido, ante un Mallorca que fue de más a menos.
El conjunto bermellón salió muy centrado, controlando el balón y buscando la portería local desde el primer minuto, con un Lago Junior que dejó clara su capacidad de desbordar por la banda izquierda, facilitando la primera ocasión para su equipo en los primeros compases.
Sastre recibió el balón pero su lanzamiento se fue por encima de la portería. Primer aviso del Mallorca. Y este sirvió para que el Real Valladolid se desperezara y comenzara a mirar hacia el área mallorquina, aunque hasta el minuto 15 no llegaría el primer disparo a puerta, con Óscar Plano como protagonista.
Sandro pone la guinda a un Valladolid entregadoSandro pone la guinda a un Valladolid entregado - Foto: R. GarcíaFabricio lo detuvo sin problema, pero esa ocasión permitió centrar más a los de Sergio González, que no podían permitirse el lujo de perder la concentración, puesto que el rival, con el balón, encontraba fluidez para plantarse en el área del Valladolid y Budimir no desperdiciaba ningún fallo.
La defensa vallisoletana se empleaba a fondo para frenar a los baleares, sin renunciar al ataque. De hecho, sería Óscar Plano de nuevo el que, tras una buena jugada de Moyano por la banda izquierda, pudo inaugurar el marcador, aunque su disparo salió por encima de la portería defendida por Fabricio.
Entró el partido en una dinámica más lenta, con un Mallorca perfectamente plantado en el campo, y un Real Valladolid que no parecía encontrar ideas ofensivas. Pero supo aprovechar a la perfección un saque de esquina que Míchel sirvió para que Joaquín cabeceara y dejara el balón en el fondo de la meta bermellona.
Sandro pone la guinda a un Valladolid entregadoSandro pone la guinda a un Valladolid entregado - Foto: R. GarcíaUn gran gol e importante desde el punto de vista moral, puesto que solo faltaban cinco minutos para el descanso. La defensa blanquivioleta se cerró para impedir que el Mallorca pudiera crear peligro y logró llegar al final de la primera mitad con esa ventaja en el marcador.
La presión estaba sobre los jugadores del Mallorca, pero los vallisoletanos salieron con intensidad para frenar el posible empuje del visitante. Y Ünal sorprendió. Luchó por el balón en el área bermellona con tres defensores y Fabricio quien derribó al delantero turco, en un claro penalti que señaló sin dudar Medié Jiménez.
El propio Ünal fue el encargado de transformarlo, con un disparo raso y potente, que no pudo detener el meta canario. El Valladolid tomaba aire con ese segundo tanto y también impulso, lo que propiciaría una clara oportunidad para aumentar su casillero, que Óscar Plano desperdició en un uno contra uno contra Fabricio.
El Valladolid tenía hambre. Y Óscar Plano pudo ampliar la renta, pero volvió a encontrar al meta del Mallorca. Sergio González quiso alimentar esa ambición goleadora dando entrada a Sandro, un jugador con necesidad de reivindicarse y que regresaba a la convocatoria tras salir de lesión.
El juego se volvió caótico en los compases finales, con numerosas tarjetas y faltas, con un Valladolid que devolvió la ilusión a los aficionados, totalmente volcados con el equipo, y un Mallorca que no pudo jugar con comodidad y que fue incapaz de llegar con peligro al área blanquivioleta.
No pudo tener mejor final de fiesta el conjunto local. En tiempo de prolongación, Sandro se sacó un disparo potente desde la central del área para marcar un auténtico golazo que fue celebrado por todo el equipo, ya que significaba romper la mala racha del jugador gran canario tras dos años sin marcar.