Casado apela al "voto útil" al PP

Ical
-
Casado apela al "voto útil" al PP

El popular se erige como la única alternativa capaz de desalojar a la izquierda de La Moncloa

El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, afirmó ayer que su apelación al voto útil en provincias que eligen menos escaños beneficia a comunidades como Castilla y León y aseguró que cualquier propuesta ahora a una coalición de Gobierno, como ha planteado el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, es «un esfuerzo inútil que conduce a la melancolía», a la vez que lamentó que no se hayan podido concentrar los apoyos en su formación, en la que consideró la única alternativa frente a la izquierda.
«¡Se podía haber llegado a un acuerdo, sin duda, lo hemos hecho con otros tres partidos regionalistas. Hay alguno que ahora habla de Gobierno de coalición, me parece muy bien. Creo que nuestros electores nos pedían grandeza de miras y, nos pedían sobre todo, una única cosa: evitemos la fractura de España y una tercera recesión del PSOE, aunando los esfuerzos del centroderecha frente a Torra, Puigdemont, Sánchez e Iglesias. No ha sido posible y ahora solo puedo apelar a ese voto unido en torno al PP» en provincias que eligen menos de cuatro escaños, afirmó durante su participación en el ciclo informativo abierto por la Agencia Ical con motivo de las elecciones generales del próximo 28 de abril, que se desarrolló en el Museo de la Evolución Humana de Burgos.
El dirigente conservador reflexionó sobre que cuando planteó a Ciudadanos presentar candidaturas conjuntas al Senado lo hizo a tenor de las encuestas en las que podían estar por encima en votos pero no en escaños ante la dispersión del voto en provincias pequeñas, en concreto se refirió a 20, en las que conseguir un parlamentario podía estar más caro. El líder popular explicó que no es una posición «egoísta o discipliente» porque hace más de un mes la planteó en la Junta Directiva ante senadores que se podían jugar el puesto, pero añadió que la «validaron», y fue a partir de ahí cuando tendió la mano a las otras dos formaciones de centroderecha (Ciudadanos y Vox), que «dieron el portazo».
Al respecto, manifestó que con candidaturas conjuntas al Senado con la formación naranja podían obtener entre 120 o 130 escaños, unos 40 más que los que dan los sondeos, con 90 al PP y 10 al partido de Rivera, y recalcó que podían haber negociado como lo han hecho los populares con algunos partidos regionalistas, poniendo como ejemplo a Foro Asturias en el Principado.
«Ahora considero que la única alternativa es concentrar los apoyos en el PP», aseveró Casado, convencido de que hablar de una coalición de Gobierno, cuando las listas están presentadas, es un «esfuerzo inútil que conduce a la melancolía», a la vez que remarcó que «si se fractura el voto alternativo de unidad a los comunistas, socialistas e independentistas, no será por culpa del Partido Popular».
En su reflexión, insistió en que el voto en provincias pequeñas el escaño está «más caro» e, incluso, mencionó cómo el último representante en Álava podría ir a Bildu. No obstante, manifestó que con esa propuesta no aspiraba a absorber a Ciudadanos y Bildu, sino a considerar que, cuando la derecha va separada, gana la izquierda.
Respecto a las encuestas, subrayó que «nunca son favorables» para el centroderecha y se mostró convencido de que «van a ir a mejor»; por ello, destacó que realiza una campaña en positivo, en la que además lleva un balance de gestión, aunque le llamen «exótico», que está centrada en el empleo, en la economía con su propuesta de un plan de choque y de competitividad con bajada hasta donde se pueda de los impuestos , la racionalización del sector público y la creación de «una alfombra roja» para que los emprendedores puedan crear su empresa en cinco días.
«Salimos a ganar, no a empatar», sentenció, para recordar la importancia de unas elecciones que se celebran todas juntas en el plazo de un mes y que son, por tanto, para cuatro años. «Aspiro a una mayoría suficiente», defendió, aunque reconoció que, de no ser así y tener que pactar, sería «reproducible» el acuerdo a la andaluza con Ciudadanos y Vox. 
Por otro lado, aprovechando su presencia en Burgos, Casado aseguró que el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera -presente en el ciclo informativo de Ical-, que dejará el cargo tras 18 años, «tendrá el papel que quiera tener» mientras él dirija el PP. 
El jefe de los populares respondió a una pregunta sobre la posible continuidad del mandatario regional en la política activa, una vez que abandone su responsabilidad institucional como presidente de la Junta, a la que accedió en marzo de 2001, en sustitución de Juan José Lucas, con un «ojalá».
«A ver si le convencéis», afirmó el líder consevador al público presente en el Museo de la Evolución Humana, a lo que añadió: «¿Dónde hay que firmar?», como muestra de su disposición a que el veterano dirigente burgalés continúe en la política, una vez se celebren las próximas elecciones del 26 de mayo y se forme el próximo Gobierno autonómico.
Asimismo, Casado ensalzó la figura política de Herrera, aunque también aseguró que deja en «buenas manos» la candidatura del PP a dirigir la Junta en la persona del salmantino Alfonso Fernández Mañueco, también máximo dirigente del partido en Castilla y León y que fue el encargado de presentar al líder de su partido en el foro.