Los últimos restos del franquismo

Jonatan López
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Una treintena de municipios de la provincia conservan nombres de calles o plazas dedicados a figuras vinculadadas a la Dictadura, a pesar de que la Ley de Memoria Histórica Democrática contempla multas para quienes mantengan las nomenclaturas

Los últimos restos del franquismo

Sobreviven a la Ley de la Memoria Histórica, pasan por alto la normativa que obliga la «retirada de escudos, insignias, placas conmemorativas de exaltación, personal o colectiva de la sublevación de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura» y se resisten a ser descolgadas de calles, iglesias o cementerios. Son las denominaciones y topónimos que aún pueden encontrarse en 30 municipios de la provincia, que han hecho caso omiso del requerimiento del Ministerio de Justicia. El Anteproyecto de Ley de Memoria Histórica Democrática que se aprobó el pasado 15 de septiembre, pendiente de su tramitación parlamentaria, contempla multas de hasta 100.000 euros para las personas o administraciones que vulneren la norma.
Bien es cierto que otros municipios conquenses han acelerado el cambio en los últimos años y meses, pero a día de hoy y según los registros de la asociación Ciudadanos por la República en Cuenca, todavía quedan cerca de 60 nombres de calles en una treintena de municipios, que están dedicadas al fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, al político José Calvo Sotelo, a los generales José Sanjurjo y Emilio Mola, al militar José Millán-Astray o al mismísimo general Francisco Franco.
«Hay pueblos que han eliminado de sus calles el nomenclator franquista, pero sigue estando en muchas iglesias. Salvo en la Catedral de Cuenca y por orden judicial», explica el presidente del colectivo republicano, Rafael Priego, que confirma que continúan las placas y la iconografía en muros, tapias y paredes de hasta 23 edificios eclesiásticos, además de cruces a los Caídos por la Patria en los cementerios de las localidades de Almendros y  Villarrubio, y restos en los camposantos de Uclés, San Clemente y Mota del Cuervo.
Calles e iconografía. Curioso es el caso de poblaciones como La Peraleja, donde se concentran hasta nueve calles que exaltan a figuras poco recordadas en la actualidad como Matías Montero, considerado el primer mártir de la Falange; Ruiz de Alda, aviador conocido por ser el piloto del Plus Ultra; o López Ochoa, militar colaborador de Miguel Primo de Rivera. En Almendros se contabilizan siete, y en La Alberca de Záncara hay tres: una en homenaje a Millán-Astray, fundador de la Legión.
En el caso de las 23 iglesias, afirma el representante republicano, «existe iconografía del partido único franquista, la Falange, y también aparece el escudo preconstitucional con el águila de San Juan o expresiones de exaltación al régimen, como Caídos por España o Presentes, que según jurisprudencia reiterada debe suprimirse también».
Para Priego, la retirada de los vestigios franquistas es una cuestión de «decencia democrática y de cumplimiento de los tratados de los derechos humanos, que se atienen a aspectos como el de los desaparecidos o la exhumación de fosas comunes». Es más, el relator de Naciones Unidas, Fabio Salvioli, «ha presentado varios dictámenes al Estado español porque detecta ‘brutales deficiencias’ en relación al proceso de justicia transicional».
En ese sentido cree que en Castilla-La Mancha, y concretamente en Cuenca, «hay un retraso e incumplimiento en esta materia. En la ley de 2007 era una actividad privada de las asociaciones que estaba subvencionada por el Estado y éstas llegaban tarde, mal o nunca. Otros gobiernos invirtieron cero euros y lo único que nos llegaba era de un sindicato noruego, de entidades particulares o de las propias asociaciones memorialistas». 
No obstante, con la tramitación de la nueva ley, «parece que se van a recuperar estas políticas, en consonancia con los tratados en materia de derechos humanos suscritos por el Reino de España», señala.

El Blocao o Fortín de Mirabueno. En el contexto local de Cuenca capital, Ciudadanos por la República reclama que se actúe de inmediato con la retirada de pintadas del Blocao o Fortín de Mirabueno. Se trata de un lugar emblemático, declarado Bien de Interés Cultural, que apareció hace un año con pintadas alusivas a Franco, vivas o el lema franquista Una, grande y libre. Sin embargo, asegura Priego, que «recibimos compromiso y buenas palabras por parte del diputado provincial de Cultura, pero a día de hoy nos damos cuenta de que la inacción es total y absoluta. No se ha ejecutado ninguno de los acuerdos en Pleno de las mociones».
Asimismo, añade, el colectivo republicano ha solicitado recientemente una reunión con la Diputación y el Ayuntamiento por este hecho, para también demandar las siguientes acciones: Señalización del fortín como lugar de memoria; envío de cartas de requerimiento a las comunidades de vecinos para la retirada de placas con simbología franquista del Ministerio de la Vivienda; la retirada de la placa que existe en la calle de Nuestra Señora del Buen Suceso; la retirada de la simbología de exaltación franquista que luce en la iglesia de la pedanía conquense de Tondos; erigir un monumento con todos los nombres de los conquenses que fueron deportados a campos de exterminio nazi, caso de Mauthausen, que fue aprobado en Pleno municipal; el acondicionamiento del memorial a las víctimas del franquismo del cementerio municipal y «la retirada de un angelito, que se añadió posteriormente por el Ayuntamiento sin pedir permiso a los familiares»; o la señalización con paneles explicativos de lugares de memoria histórica como la cárcel del Castillo y el Seminario.