LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


La huelga de Torra

Qué listo es el Torra, solo hay que mirarle a la cara para darse cuenta lo inteligente que es. Los catalanes que antes no le querían ahora le adoran, se pliegan y se arrodillan a su paso lanzando flores y pétalos de rosas y amapolas. ¡Y no digamos lo valiente que es! En realidad me sorprende que los españoles no hayamos descubierto a este superman del siglo XXI mucho antes. Eso sí, su objetivo es Cataluña. No sé que le habrán hecho los catalanes, pero lo que sea ha debido ser muy grave, porque se nota que odia a Cataluña, no hay mejor venganza que la del dinero, y ahí Torra tiene todas las de ganar. Ha conseguido que un Banco tradicionalmente orgulloso de ser catalán como el Sabadell se haya ido de Cataluña, ha conseguido catalizar a todos los perroflautas del mundo, que ya estaban aburridos de ponerse los chalecos amarillos en París o de protestar en Bruselas en las reuniones de los Ministros de la Unión Europea. ¡Qué visionario! Se va con su coche a animar a los grupos violentos independentistas, ahí, con el coche oficial, con dos collons, y se baja en la misma carretera que están los comandos anticapitalistas, bandera en mano, apretándose el cinturón y subiéndose la bragueta. Lo del agua de Vichy, a Torra solamente le sirve para lavarse lo más sucio de su boca, o para limpiarle a Puigdemont el sarro cuando se juntan, otro antihéroe. Ha dicho sobre los presos que él se encarga de soltarlos en pocos días. ¡Qué boquita, qué discurso!, y sobre todo ¡Qué progresista! Los va a soltar porque aunque los demás partidos dicen que quieren que cumplan lo que les caiga, y pongo nombres, PSOE, PP y Ciudadanos, sin embargo parece que le han prometido que no le van a quitar las competencias penitenciarias para que pueda llevar a efecto su amenaza. Sería fácil para ellos, proposición de ley,  votación, y mayoría cualificada, y a tomar por saco las competencias de la Generalitat en materia penitenciaria. Pero somos cobardes y llevamos marrón en los calzoncillos, tanto como Puigdemont en sus dientes. Y así también podríamos cerrar TV3, que le cuesta al Estado 300 millones de euros para que nos insulten desde allí los mamarrachos de los directores puestos a dedo. Torra es inigualable, por un lado atiza a los Mossos contra los manifestantes y los huelguistas, y por otro lado se pone a su lado. ¡Qué actitud tan divina! Una doble versión sadomaso de garganta profunda. Rompetechos capitaneando a una tribu de esperpentos. Y mientras esto ocurre, mientras esta panda de golfos nos roba para su televisión filonazi, y nos llama bestias, nosotros por aquí, sin trasvase del Ebro, sin AVE a Extremadura o a Galicia, y consintiendo. La solución para los partidos constitucionales no es otra que hacer un pacto por el cual nunca se tengan en cuenta para determinadas cuestiones los votos nacionalistas. Así de fácil, y en frío se puede hacer.


Las más vistas